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“La historia no está separada de la vida del estudiante”

Aprender sobre la conducta humana, a través del estudio de hechos del pasado, es la mayor virtud del programa “Facing History and Ourselves”. El boliviano Jaime Wurzel presentará este método en las conferencias


Publicada 29 de abril 2005 , El Diario de Hoy

Pensador. Wurzel ve la historia como una forma de cambio. Foto EDH


Ivette Amaya
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Jaime Wurzel, pedagogo boliviano, es uno de los integrantes del evento organizada por Centro Alfa y Fepade. El ponente compartirá su experiencia con el programa “Facing History and Ourselves” (Confrontar la Historia con Nosotros Mismos), que ha dado resultados positivos en Europa, África y, recientemente, en Colombia.

Señor Wurzel, ¿en qué consiste este programa?
El método es para pensar sobre la historia, enseñarla de una manera que tenga relación con el individuo y que tenga una relación contemporánea porque la historia no está separada de la vida del estudiante. La idea es que este tipo de programa pueda promulgar y promover la democracia y ciudadanía a nivel moral porque la idea es crear una ciudadanía más humana.

¿Cómo y cuándo comenzó este proyecto?
Empezó en 1976, en Boston, con dos maestros de escuela media que querían enseñar sobre los derechos civiles y el racismo en los Estados Unidos. En esa época se estaban integrando los blancos y los negros a las escuelas. Se empezó con el estudio del genocidio del Holocausto, usándolo para poder ver la relación entre la identidad de los actores históricos en relación a la vida de los estudiantes y confrontar las situaciones morales de cada día.

Pero, ¿por qué elegir la historia y no otro elemento educativo para lograr ese objetivo?
La historia había sido y sigue siendo enseñada en términos de hechos históricos, como la presentación de héroes y mitos. El asunto del genocidio nunca se enseñó en las escuelas hasta entonces y salió como una cosa para Estados Unidos, pero la gente se dio cuenta de que se podía hablar sobre la conducta humana estudiando la historia.

¿En qué nivel de enseñanza se puede aplicar el programa?

Va dirigido a casi todos los niveles, pero sobre todo es para los maestros porque les ayuda a reflexionar sobre lo que enseñan y sobre lo que hacen, pero se da mucho con adolescentes porque es ahí donde están los problemas de identidad.

¿Se puede implementar en los grados más básicos de estudio?

Sí, pero sería otro tipo de trabajo porque con ellos hay que pensar en términos de desarrollo moral del niño. Nosotros no recomendamos empezarlo a nivel primario, pero la metodología se puede usar; por ejemplo, la idea de que las preguntas son tan importantes como las respuestas, para enseñar a los niños a pensar tempranamente y que eso es una metodología y una actitud. Lo lindo es que está muy integrado con las capacidades de lectura y escritura, porque la idea es que los chicos responden a nivel cognitivo y racional y de destreza porque tienen que escribir diarios sobre su experiencia.

¿Ve factible que El Salvador pueda implementar este programa?

El caso (de estudio) es universal, pero la adaptación tiene que ser (según) la realidad de cada país, y eso lo tienen que hacer los mismos maestros (salvadoreños). Si ellos lo quieren conectar con la historia de El Salvador, tienen que crear sus propias conexiones. También hay que respetar mucho los aspectos culturales de cada país para ponerlo en práctica, pero se podría ajustar a la situación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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