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| Afectados. Ante el paro indefinido del transporte
urbano y protestas estudiantiles, la ciudadanía ha tenido que
echar mano de cualquier medio para poder movilizarse. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
En
la frontera terrestre de El Espino (zona norte), la situación era
normal, pero los comerciantes estaban preocupados porque el abastecimiento
de productos básicos comenzaba a mermar debido al paro en Managua.
En la ciudad de Estelí, principal plaza en la región norte,
el ambiente era normal y los centros de estudio y el comercio abrieron
sus puertas normalmente.
En Managua, al caer la tarde, estudiantes de la Universidad Centroamericana
se apostaron frente al recinto y comenzaron a entorpecer el escaso tráfico
de vehículos en esa zona. En el resto de la ciudad, la gente trata
de mantener la normalidad haciendo uso de los pick ups, cuyos dueños
se han convertido en improvisados transportistas.
José Luis Cano, taxista, dijo que la mayor parte de la población
espera que la situación se normalice lo más pronto posible,
porque la actividad comercial está paralizada.
Igual piensa Obdulio López, un joven vendedor de agua helada, quien
dice que ha perdido dos semanas de clases, debido a que los desórdenes
de los universitarios y el paro de los buseros le han impedido asistir
a su centro de estudio, ubicado en un suburbio de Managua.
Obstáculo
Hasta entrada la tarde, las pláticas entre el Gobierno y la gremial
de buseros estaban empantanadas debido a que el alcalde de Managua, Dionisio
Marenco, de filiación sandinista, se negaba a otorgar un subsidio
temporal de aproximadamente 800 mil dólares a los buseros para
que el pasaje se mantenga en 15 centavos de dólar.
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| Continuaron protestas. Tras dos días de
relativa calma, los universitarios volvieron a cerrar varias calles
y avenidas. Foto EDH |
El sociólogo Óscar René Vargas sostuvo
que uno de los primeros daños a la economía del país
es el hecho que la tasa de crecimiento económico de este año,
previsto en casi un tres por ciento, ya no se cumplirá debido a
las pérdidas que está dejando el paro.
Agregó que el gobierno no previó el impacto del alza en
los precios del petróleo en la economía, pues el año
pasado centró sus esfuerzos en ampliar la red pavimentada del país.
Carlos Pérez, un motorista que trabaja en una institución
del Estado, dijo que él no entiende de economía, pero que
espera que la crisis se supere pues un recrudecimiento de las acciones
de protestas sólo acarrearán más dificultades a las
familias con menos recursos económicos.
Borrador
El portavoz presidencial, Lindolfo Monjarrez, dijo a la televisión
local que las partes involucradas en las negociaciones han elaborado un
borrador de acuerdo para poner fin a la crisis, pero que aún no
ha sido firmado porque se están afinando algunos detalles.
Las partes informaron que se trabaja en la firma de un acuerdo que dispondría
un subsidio equivalente a 2.1 millones de dólares a ser entregado
a los empresarios de transporte colectivo por tres meses, para que puedan
afrontar el alza en el precio de los combustibles.
El punto a discutir es el origen de los fondos, ya que el gobierno propuso
aportar el 75 por ciento y que la Alcaldía de Managua otorgue la
tercera parte restante, lo que fue descartado por el edil Dionisio Marenco.
Rafael Quinto, líder gremial de los transportistas, se mostró
optimista por el anuncio del subsidio y afirmó que el sector hará
todo lo necesario para ayudar a resolver el problema.
El gobierno me pide devolver 12 millones de córdobas (725,000
dólares) de las transferencias que recibe la municipalidad, y no
veo por qué quitarle a la Alcaldía lo poco que tiene, yo
no tengo capacidad para cubrir eso, dijo Marenco a periodistas.
Al cierre de esta nota las pláticas entre el gobierno y las gremiales
estaban en un impasse.
Ven un retorno difícil
Pese a estar lejos de su tierra, muchos nicaragüenses
radicados en El Salvador están preocupados por la situación
en esa nación centroamericana, ya que cada día ven más
difícil su retorno al lugar que los vio nacer.
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| Los desórdenes siguieron .Foto
EDH |
En La Unión, radican, legal e ilegalmente, unos
3 mil nicas, quienes mantienen a sus familias con las remesas que les
envían mensualmente.
Ellos creen que la crisis que afronta ese país podría obligar
a muchos a abandonarlo y buscar mejores horizontes en
Centroamérica, especialmente en Costa Rica y El Salvador.
Tomás Juárez, de 23 años, originario de El Viejo,
municipio de Chinandega, manifiesta su pesar porque la conyuntura en su
país es cada día más difícil. El trabajo
es escaso y los sueldos están botados. Con la huelga la situación
se pondrá peor, sostiene.
Juárez tiene seis años de trabajar en La Unión desde
que la hacienda bananera donde laboraba en Nicaragua cerró sus
operaciones.
Los políticos han agravado la situación del país,
porque la corrupción que propician no permite respiro a la economía.
Sólo imagine lo que se robó (Arnoldo) Alemán y lo
que saquearon los sandinistas, dijo Bayardo Trejos, otro nicaragüense.
Piden gestión de cardenal
El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, envió
ayer al cardenal Miguel Obando y Bravo una lista de lo que considera incumplimientos
de los sandinistas sobre acuerdos alcanzados en el diálogo nacional.
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| Miguel Obando y Bravo.Foto
EDH |
El presidente nicaragüense informó de que
el miércoles se reunió con Obando y Bravo para pedirle que
le entregue esa lista a Ortega para tratar de desbloquear el diálogo
en el que participan el Gobierno, los liberales y los sandinistas.
Los diálogos son para hablar, buscar soluciones a los problemas
y cumplir los acuerdos, no para incumplirlos, es inoportuno seguir dialogando
para que no se cumplan los acuerdos que dan esperanza al pueblo, pero
que no se cumplen, agregó.
El diálogo que se inició el 14 de enero pasado lleva ya
tres semanas interrumpido.
Bolaños pidió a Obando que en su calidad de testigo y garante
del diálogo, hable con las otras partes, los sandinistas y los
liberales, y les diga que hay que cumplir con los acuerdos.
El presidente citó el caso de la Asamblea Nacional, dominada por
liberales y sandinistas, que eligió a cuatro magistrados de la
Corte Suprema de Justicia sin buscar el consenso para ello con el Poder
Ejecutivo, como fue acordado.
El Gobierno de Bolaños afronta una crisis desde el 5 de abril pasado
por la controvertida alza de las tarifas del transporte público,
que ha empezado a provocar serias pérdidas económicas a
esta nación por la violencia desatada y la huelga de los transportistas
de Managua.
El mandatario, en un encuentro con corresponsales de prensa extranjera,
afirmó que no hay manera de que lo destituyan porque sigue luchando
contra la corrupción, y porque el país esté mejor
que nunca en los últimos 25 años.