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| Desesperación. Una mujer no identificada
llora al conocer de la muerte de uno de sus parientes.Foto
EDH |
Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
No aceptaron convertirse en pandilleros para no meterse en problemas y
eso les costó la vida. Cuatro hombres perecieron al ser atacados
a balazos y uno más resultó herido al ser atacados la noche
del miércoles, en la zona rural de Sonsonate.
Ocurrió en el caserío El Flor, cantón Miralvalle,
a unos dos kilómetros de la costa. Cerca de las 6:30 de la tarde,
un grupo de personas conversaba en un camino vecinal.
Ahí los atacaron a balazos. Murieron Jorge Alberto Flores, de 20
años; Marvin Noel Mojica, de 20; Reynaldo Orellana, de 65, y José
Abraham Del Cid, de 23. El herido fue José Vladimir Flores, de
17.
El hecho
Los cánticos religiosos en el templo del caserío fueron
interrumpidos por numerosas detonaciones. Los fieles, asustados, suspendieron
el ritual.
Algunos
datos
Las autoridades
dieron detalles que han logrado definir sobre lo ocurrido
- Sostienen que los ataron por no unirse a una pandilla.
-Los agresores fueron entre cuatro y seis.
-Sospechan de un hombre que hace poco salió de prisión. |
Dejaron las actividades que desarrollaban y vieron, a
unos 100 metros, los cadáveres de cuatro hombres.
Varios vecinos, al acercarse, notaron que uno más, el menor, estaban
aún con vida, por lo que lo trasladaron a un cetro asistencial
en la cabecera departamental.
En pocos minutos llegaron parientes y amigos de los asesinados, quienes
se dedicaban a labores agrícolas y de pesca.
Ahí surgieron teorías sobre el origen de las muertes.
Familiares comentaban que las víctimas se reunían en el
mismo sitio casi todas las noches a conversar. No hay alumbrado público
y es un sector dominado por pandilleros de la Salvatrucha.
Precisamente tuvieron problemas con mareros hace algún tiempo y
llegaron a los golpes, tras negarse a integrarse a los grupos de antisociales.
Eran humildes, no se metían con nadie, comentó
un vecino.
Varias personas clamaban por mayor vigilancia policial en la zona y esperan
que los crímenes sean aclarados en poco tiempo y que los hechos
reciban un castigo drástico por sus acciones.
Sin luz para encontrar pistas
El trabajo policial la noche del crimen fue a oscuras.
No hay iluminación en la zona y los agentes tuvieron que auxiliarse
de una planta eléctrica para iluminar el sector que habían
cerrado.
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| Tragedia. Los cadáveres fueron llevados
a Medicina Legal. Foto EDH |
Pero el motor se calentaba y tenían que apagarlo.
Entonces recurrían a las lámparas de mano.
Con estas limitaciones, los cadáveres fueron recogidos cerca de
las tres y media de la madrugada, cuando policías y fiscales concluyeron
sus investigaciones iniciales.
Varios residentes informaban a las autoridades de sus presunciones sobre
causas e identidad de los atacantes.
Fue la base para un amplio operativo que aún se desarrollaba la
tarde de ayer en sectores cercanos. Retenes en carreteras, patrullajes
y registros a vehículos y peatones fueron comunes.
El subinspector Hugo Batres detalló que en el sitio hallaron más
de 20 vainillas 9 mm y que los cuerpos tenían además lesiones
causadas con machete.
Hemos identificado a un sospechoso, aseguró.

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