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PNC busca a implicados en masacre

Sonsonate. Hubo cuatro muertos y un herido. La maras, consideradas causantes

 

Publicada 29 de abril 2005, El Diario de Hoy

Desesperación. Una mujer no identificada llora al conocer de la muerte de uno de sus parientes.Foto EDH


Marlon Beltrán
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


No aceptaron convertirse en pandilleros para no meterse en problemas y eso les costó la vida. Cuatro hombres perecieron al ser atacados a balazos y uno más resultó herido al ser atacados la noche del miércoles, en la zona rural de Sonsonate.

Ocurrió en el caserío El Flor, cantón Miralvalle, a unos dos kilómetros de la costa. Cerca de las 6:30 de la tarde, un grupo de personas conversaba en un camino vecinal.

Ahí los atacaron a balazos. Murieron Jorge Alberto Flores, de 20 años; Marvin Noel Mojica, de 20; Reynaldo Orellana, de 65, y José Abraham Del Cid, de 23. El herido fue José Vladimir Flores, de 17.

El hecho

Los cánticos religiosos en el templo del caserío fueron interrumpidos por numerosas detonaciones. Los fieles, asustados, suspendieron el ritual.

Algunos datos
Las autoridades
dieron detalles que han logrado definir sobre lo ocurrido
- Sostienen que los ataron por no unirse a una pandilla.
-Los agresores fueron entre cuatro y seis.
-Sospechan de un hombre que hace poco salió de prisión.

Dejaron las actividades que desarrollaban y vieron, a unos 100 metros, los cadáveres de cuatro hombres.

Varios vecinos, al acercarse, notaron que uno más, el menor, estaban aún con vida, por lo que lo trasladaron a un cetro asistencial en la cabecera departamental.

En pocos minutos llegaron parientes y amigos de los asesinados, quienes se dedicaban a labores agrícolas y de pesca.

Ahí surgieron teorías sobre el origen de las muertes.

Familiares comentaban que las víctimas se reunían en el mismo sitio casi todas las noches a conversar. No hay alumbrado público y es un sector dominado por pandilleros de la Salvatrucha.

Precisamente tuvieron problemas con mareros hace algún tiempo y llegaron a los golpes, tras negarse a integrarse a los grupos de antisociales.
“Eran humildes, no se metían con nadie”, comentó un vecino.

Varias personas clamaban por mayor vigilancia policial en la zona y esperan que los crímenes sean aclarados en poco tiempo y que los hechos reciban un castigo drástico por sus acciones.


Sin luz para encontrar pistas

El trabajo policial la noche del crimen fue a oscuras. No hay iluminación en la zona y los agentes tuvieron que auxiliarse de una planta eléctrica para iluminar el sector que habían cerrado.

Tragedia. Los cadáveres fueron llevados a Medicina Legal. Foto EDH

Pero el motor se calentaba y tenían que apagarlo. Entonces recurrían a las lámparas de mano.

Con estas limitaciones, los cadáveres fueron recogidos cerca de las tres y media de la madrugada, cuando policías y fiscales concluyeron sus investigaciones iniciales.

Varios residentes informaban a las autoridades de sus presunciones sobre causas e identidad de los atacantes.

Fue la base para un amplio operativo que aún se desarrollaba la tarde de ayer en sectores cercanos. Retenes en carreteras, patrullajes y registros a vehículos y peatones fueron comunes.

El subinspector Hugo Batres detalló que en el sitio hallaron más de 20 vainillas 9 mm y que los cuerpos tenían además lesiones causadas con machete.
“Hemos identificado a un sospechoso”, aseguró.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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