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| Regalos. Ana Benítez celebró el
natalicio de su hija junto al personal médico del hospital.
Foto EDH |
Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La madre de Ana Rocío jamás imaginó que su hija pasaría
su primer cumpleaños ingresada en un hospital, menos aún,
conectada a un aparato que le ayude a respirar.
La pequeña padece el Síndrome de Niño Hipotónico,
el cual se caracteriza por una grave debilidad de los músculos
del cuerpo.
El subdirector del Bloom, Dr. Luis Antonio Villatoro, describió
que esta enfermedad puede llevar a que los pulmones del niño tengan
problemas para realizar la función respiratoria.
Es por ello que se le ha colocado el respirador, casi desde que
ingresó, en septiembre del año pasado, explicó
el galeno.
El cartel que se encuentra sobre su cuna indica que padece neumopatía
crónica, una lesión del pulmón e inflamación
de las vías respiratorias, la cual es ocasionada por el uso prolongado
del respirador.
Pese a todo, su madre, Ana Benítez, está agradecida, porque
el aparato le ha permitido ver, un día tras otro, con vida a su
hija.
Como ella, la joven ha convertido el hospital en su segunda casa desde
hace ocho meses.
La señora sólo llega al cantón La Laguna, en Corinto,
departamento de Morazán, para poder ver a sus otros dos hijos.
Ayer, los médicos y enfermeras reunieron un poco de dinero para
comprar un pastel, varias piñatas y alegrar un poco el ambiente
y la estancia de la niña.
Ana Rocío no pudo hablar, pero sus ojos gritaban de alegría
al buscar las piñatas y los regalos que le colgaron en su cuna.
Una pequeña muñeca fue el regalo de uno de los empleados
del hospital. El tierno rostro de la bebé esbozó una sonrisa
cuando vio el pastel que le llevó su madre a su cama.
Luego de la fiesta, Ana volvió a Morazán para ver a su familia.
La pequeña no se quedó sola, le acompañaban su nuevo
amigo, Tigger, y las piñatas que no rompió.
La niña tendría una mejor calidad de vida en su hogar, pero
depende de un respirador móvil.
El síndrome del niño Hipotónico
- Estudios indican que la enfermedad se presenta en los primeros seis meses
de vida.
- Los primeros síntomas son la disminución significativa del
tono muscular del paciente.
- El síndrome está asociado a afecciones del sistema nervioso
central.
- En El Salvador no existen estadísticas de pacientes que adolezcan
de esta enfermedad.

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