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Sobrevivieron al infierno

Rivera y González contaron su experiencia en Santa Rosa de Lima

Publicada 26 de abril 2005, El Diario de Hoy

Todo un “Santos” A Rivera le gritaron de todo en Santa Rosa de Lima. A pesar de la presión fue importante para que el Águila no saliera humillado. Foto EDH/ Arturo Silva

Miguel Ventura
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


Todo el morbo que había creado la Furia Limeña, antes del partido contra el Águila provocó mucho nerviosismo y tensión entre los ex jugadores del club, Edwin González, Santos Rivera y Nahún Galdámez.

Éstos como mansos corderos, ingresaron al Estadio Ramón Flores Berríos. Cuando apenas se les vio la cara con el uniforme del Águila se oyeron los gritos de “¡Judas, Judas, Judas!”. Otros les gritaron “¡Vendidos, vendidos!”.

Los jugadores que arrancaron de titulares en el esquema de Saúl Molina sufrieron más que ningún otro los insultos y las humillaciones en el estadio cuchero.

Uno de los que sintió el ácido no sólo en la gradas sino también dentro de la cancha fue Nahum Galdámez, quien a los pocos minutos sufrió una falta de Mártir Paredes, quien por poco le arranca los pies al ex santarroseño.

El golpe terminó con el jugador quien ya no pudo ingresar en la segunda mitad.
Dos jugadores que sobrevivieron el regreso al Berríos narraron que fue una experiencia que jamás olvidaran. Por un lado, se admiraron por la cantidad de gente que llegó ya que ni en las semifinales que disputaron pudieron ver tantos hinchas congregados. Por otro, la presión que ejercieron los aficionados que integran la Furia Limeña.

“Ingresé muy nervioso al estadio, por todo lo que se había hablado en los medios de comunicación. Fue una agonía y ansiedad la que sentí, cuando ingresé a la cancha”, expresó Rivera quien jugó cinco años en el Limeño.

Para sufrir

“No guardamos ningún rencor con los aficionados de Limeño, es más como profesional que soy, podría regresar al equipo a pesar de que parece que ya se olvidaron de lo que hicimos juntos. También puedo ir a cualquier otro equipo. Esto es parte de mi trabajo”, aseveró Rivera.

Mientras, González dijo que no sintió mayores nervios de lo normal antes y durante el encuentro. “Ingresé con la mentalidad de jugar y de no poner atención a lo que decía la gente”, expresó.

El defensor comentó que era la primera vez que observaba el estadio de Santa Rosa de Lima repleto de aficionados. “Fue interesante ver a todos los seguidores en el estadio. No todos se portaron mal. Algunos tuvieron palabras de apoyo”, confesó el defensor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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