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Sobrevivieron al infierno Publicada 26 de abril 2005, El Diario de Hoy |
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Éstos como mansos corderos, ingresaron al Estadio Ramón
Flores Berríos. Cuando apenas se les vio la cara con el uniforme
del Águila se oyeron los gritos de ¡Judas, Judas, Judas!.
Otros les gritaron ¡Vendidos, vendidos!. Los jugadores que arrancaron de titulares en el esquema de Saúl
Molina sufrieron más que ningún otro los insultos y las
humillaciones en el estadio cuchero. Uno de los que sintió el ácido no sólo en la gradas
sino también dentro de la cancha fue Nahum Galdámez, quien
a los pocos minutos sufrió una falta de Mártir Paredes,
quien por poco le arranca los pies al ex santarroseño. El golpe terminó con el jugador quien ya no pudo ingresar en la
segunda mitad. Ingresé muy nervioso al estadio, por todo lo que se había
hablado en los medios de comunicación. Fue una agonía y
ansiedad la que sentí, cuando ingresé a la cancha,
expresó Rivera quien jugó cinco años en el Limeño.
Para sufrir No guardamos ningún rencor con los aficionados de Limeño,
es más como profesional que soy, podría regresar al equipo
a pesar de que parece que ya se olvidaron de lo que hicimos juntos. También
puedo ir a cualquier otro equipo. Esto es parte de mi trabajo, aseveró
Rivera. Mientras, González dijo que no sintió mayores nervios de
lo normal antes y durante el encuentro. Ingresé con la mentalidad
de jugar y de no poner atención a lo que decía la gente,
expresó. El defensor comentó que era la primera vez que observaba el estadio
de Santa Rosa de Lima repleto de aficionados. Fue interesante ver
a todos los seguidores en el estadio. No todos se portaron mal. Algunos
tuvieron palabras de apoyo, confesó el defensor.
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