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El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las primeras audiencias
en el Congreso de Estados Unidos, para aprobar las leyes de aplicación
del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se firmó con Centroamérica
y República Dominicana han demostrado que los azucareros y sindicalistas
estadounidenses no apoyarán el acuerdo, por lo que se espera una
votación apretada.
Rigoberto Monge, coordinador de la Oficina de Apoyo al Sector Privado
para las Negociaciones Comerciales Internacionales (Odasp), de El Salvador,
reveló que los empresarios esperan una votación definitiva
nada holgada, antes de que mayo finalice.
Se considera, dijo, que los republicanos aún no convencidos tendrán
que aceptar el TLC, por lo que tendrán que emitir posición
a favor, tal como sucedió hace dos años, cuando se aprobó
la Autoridad de Promoción Comercial (TPA, sigla en inglés).
Ésta superó la oposición tan sólo por un voto.
Factores
en contra
En el Congreso de Estados Unidos, el TLC enfrenta los siguientes riesgos
técnicos, políticos y de tiempo:
- La Autoridad de Promoción Comercial (TPA, siglas en inglés),
que faculta a la Casa Blanca a negociar acuerdos, bajo ciertas condiciones,
vence el 1 de julio próximo.
- Sin dicho instrumento, no procede una ratificación de tratados
en el Congreso.
- El Libro Blanco que Centroamérica presentó a los congresistas,
para plantear sus debilidades y compromisos en materia laboral, no
ha convencido a los críticos más duros en el Congreso.
- Crece la fuerza de los sindicatos, de grupos de ambientalistas,
de textileros y de los azucareros que se consideran afectados.
- Si el TLC no es ratificado, el comercio con Estados Unidos continuaría
bajo la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) que vence en el 2008.
- No se descarta que los demócratas y los sectores en contra
del TLC sugieran reformar la ICC, para exigir a los países
mejores parámetros laborales y de medio ambiente. |
En las audiencias de la Cámara de Representantes,
efectuada el 21 de abril, hubo menos oposición que en la del Senado,
donde los demócratas amenazaron con librar una batalla creciente
y emplazaron al presidente George Bush a defender el contenido del acuerdo,
tal como lo hicieron sus predecesores con el Tratado de Libre Comercio
de América del Norte (TLCAN).
A favor y en contra
En el Comité de Medios y Arbitrios, de la Cámara,
ocurrió todo lo contrario. Los agricultores, textileros, confiteros
y la industria del cine solicitaron ratificar el Tratado, en contraposición
de los azucareros y los líderes sindicales. Aquellos instan a los
congresistas a no abrir más el mercado, mientras estos sugieren
renegociar el capítulo laboral.
El republicano Bill Thomas, líder del Comité de Medios y
Arbitrios, aseguró que esa instancia sí tendrá los
votos para el Tratado y descartó que la industria azucarera tenga
el poder para impedirlo.
El poder del cabildeo azucarero es menor de lo que siempre fue durante
el tiempo que yo he estado en el Congreso (27 años), dijo
Thomas.
Ese sector ha intensificado sus acciones en contra en los estados del
norte, como Idaho, Montana y Wyoming, que tienen sólo uno o dos
votos en la Cámara de Representantes, compuesta por 435 miembros.
Thomas recalcó que el margen de victoria para el TLC podría
ser pequeño como lo fue para la TPA. De uno a tres (votos).
Esto es lo divertido, ¿no?, dijo a la agencia Reuters.
Expertos de la embajada de Estados Unidos en El Salvador informaron que,
tras las audiencias, los congresistas de ambos partidos se dedicarán
a buscar más información y respuestas a sus inquietudes
o a las dudas de sus electores, pero no se puede predecir si esto ayudará
a sumar una cantidad considerable de votos.
Por el momento, no se han anunciado más audiencias públicas,
pero las consultas se mantendrán a nivel privado, con los más
influyentes y representativos.
Cabildeos
En la medida en que la votación definitiva se aproxima, habrá
mayor movimiento de demócratas y republicanos. Los indecisos profundizarán
sus indagaciones, para fijar su posición.
Dicho ejercicio, señalaron, aclarará la posición
de los sectores reacios, facilitando que los congresistas que los respaldan
tomen una decisión. Si fuera necesario, los comités abrirían
nuevas audiencias.
Mientras más información haya, probablemente los sectores
se den cuenta de que a la administración le interesa que haya votación
por el TLC. Por ello, los congresistas van a votar, tomando en cuenta
lo mejor para su distrito o Estado, concluyeron las fuentes, quienes
pidieron el anonimato.
Por su lado, los gobiernos centroamericanos ajustarán sus estrategias
a las nuevas etapas del TLC en el Congreso.
Yolanda de Gavidia, ministra de Economía, declaró que los
viceministros del ramo y de Trabajo de la región volverán
a Washington la próxima semana, para difundir los retos que en
leyes laborales tiene la zona.
Planean visitas a los técnicos y auxiliares de los congresistas,
para aclarar dudas y responder inquietudes.
La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador también
se reunirá con su similar estadounidense, con tal de contribuir
a la difusión de los beneficios del acuerdo.
No esperamos una votación holgada. Esta será
apretada, pero los republicanos no convencidos tendrán que apoyar
el acuerdo...
Rigoberto Monge
Coordinador de Odasp
No esperamos una votación holgada. Esta será
apretada, pero los republicanos no convencidos tendrán que apoyar
el acuerdo...
Rigoberto Monge
Coordinador de Odasp

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