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| Libre. Bautista fue acusado de violación
y tráfico de personas. Foto EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Cuando la policía informó de la captura de Carlos Bautista,
se pavoneó diciendo que tenían suficientes pruebas de que
el imputado había cometido violación y tráfico de
personas.
Aseguraron que era un pez gordo en el tráfico de personas, actividad
que realiza desde hace varios años y que le ha valido para vivir
cómodamente.
Sin embargo, el jueves anterior, Bautista fue sobreseído provisionalmente
por la violación. Por tráfico de personas seguirá
procesado, pero sin estar preso.
Pruebas endebles hicieron que el juez de Paz de San Francisco Menéndez,
Ahuachapán, donde se realizó la audiencia inicial, favoreciera
a Bautista.
Esta vez, no le echaron la culpa al juez de no valorar las pruebas. La
Fiscalía sólo llegó a meter el lomo, sostuvo
una fuente que participó en la audiencia.
Una fuente ligada al proceso aseguró que el peritaje sicológico
de la víctima revelaba más parámetros sociales que
sicológicos. El documento consignaba que a la joven le habían
causado un perjuicio económico y que en su trabajo como mesera
no tenía problemas por las secuelas del abuso.
La fuente opina que la fiscal que dirigió la investigación
debió percatarse de que, en esos términos, el informe sicológico
no tendría validez ante el juez, pues no evidenciaba la violencia
y el trauma sicológico sufridos por la víctima.
Antes de que la Fiscalía ordenara la captura, debieron hacerle
la prueba genética al fruto de la violación y agregar la
certificación del tratamiento médico y sicológico
que la víctima recibió en Estados Unidos.
El fiscal que asistió a la audiencia, que no es el mismo que dirigió
la investigación, dijo que no le cabía la menor duda de
que el sujeto había cometido los delitos, pero que, simplemente,
a la hora de la audiencia, no tenía cómo probarlo.
Injusticia
Pero la víctima y su familia no lo entienden como una deficiente
investigación a saber por cuáles motivos. Para ellos, el
acusado, con su poder económico, logró evitar que lo encerraran.
Según la madre de la víctima, de nada sirvió una
letanía que le soltaron en la Fiscalía cuando intentó
retirar la denuncia para evitarse posibles represalias del imputado.
Ya no queremos seguir con esto (siendo parte del proceso), suficiente
tuvimos ya, explica la mujer mientras habla bajo, intentando que
sus compañeras de mercado no se enteren del caso, para evitarse
estigmas.
Muchos capturados, pocos encarcelados
Según la policía, sólo un 10% de capturados por
tráfico de personas es enviado a la cárcel mientras es procesado.
Culpan a los jueces y a la escasez de fiscales asignados para investigar
ese delito.
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| Esfuerzos. Pese a los esfuerzos de autoridades,
pocos acusados son enviados a prisión. Foto
EDH |
La policía asegura, basándose en el aumento de detenidos,
que el tráfico de personas y delitos relacionados va al alza.
De enero a marzo de este año, han detenido a 161 personas, entre
nacionales y extranjeros; 29 más que el mismo período de
2004.
Pero la Fiscalía sólo tiene 45 casos en el primer trimestre
de ese año.
La diferencia, según Miguel Iraheta Joachín, jefe de la
Fiscalía de Santa Tecla, estriba en que a veces hay más
de una persona involucrada en un caso.
Para el funcionario, pese a que la Unidad Contra el Tráfico de
Personas sólo tiene seis fiscales asignados, el rendimiento de
éstos es satisfactorio y no hay una sobrecarga de trabajo. En este
año, cada fiscal tiene un promedio de ocho casos.
Iraheta Joachín asegura que próximamente la Unidad será
reforzada con tres fiscales más.
Centralización
¿Por qué sólo Santa Tecla investiga el tráfico
de personas?
Emigración al norte. La mayoría emigra a Estados Unidos
y salen por las fronteras del occidente del país.
Accesibilidad. La proximidad de la Embajada de EE.UU. les permite tener
una estrecha colaboración.
Pocos pero bastantes. Seis fiscales forman la Unidad Contra el Tráfico
de Personas. Dicen que llenan las expectativas.

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