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Lima
El
Diario de Hoy
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La crisis política
en Ecuador dejó ayer en suspenso la novena ronda de negociaciones
para la firma de un TLC entre las naciones andinas y Estados Unidos, mientras
que las calles de Lima fueron ocupadas por los manifestantes contrarios
al acuerdo.
El anuncio de la delegación ecuatoriana de que no tomaría
decisiones ni haría más propuestas hasta que sus miembros
fueran ratificados por el nuevo gobierno de Quito dejó a la expectativa
a los negociadores de Perú, Colombia y Estados Unidos, los otros
países involucrados en el TLC.
El jefe de la delegación ecuatoriana, Christian Espinoza, declaró
en Lima que participan en la ronda simplemente bajo la instrucción
de no adoptar nuevos compromisos o hacer propuestas nuevas, hasta
que el nuevo gobierno los confirme como negociadores.
Tensión
Sin embargo, el nuevo presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, se refirió
el miércoles a los negociadores ecuatorianos como debiluchos
y comentó que debían revisarse los asuntos relacionados
con las medicinas, la propiedad intelectual y la biodiversidad.
El viceministro de Industria de Ecuador, Jorge Illingworst, dijo que un
cambio en las cabezas de la negociación, lanzada hace 11 meses,
no sería lo más adecuado en estos momentos.
La delegación de Ecuador llegó el pasado lunes a Lima con
muchas expectativas de hacer propuestas y avanzar, pero ahora está
en un proceso de transición hasta recibir nuevas instrucciones
de Quito, agregó Illingworst.
Hoy se clausurará la IX ronda y está previsto que Estados
Unidos mantenga una postura inflexible para abrir el mercado de productos
agrícolas (EFE).

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