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| Daños. Al ser quemado, el suelo pierde
los nutrientes. Foto EDH / Wenceslao Martínez |
Wenceslao
Martínez hijo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La presencia de fuego en la cúspide del cerro
Santa Lucía preocupa a los habitantes, especialmente ahora que
los vientos son constantes y las llamas son alimentadas por las hojas
secas que caen de los árboles. Regularmente se incendian con rapidez,
debido a la mano criminal de algunos, afirman los lugareños.
Yo ya estaba preparando mis tierras en espera de que lloviera de
un momento a otro, entonces un grupo de hombres pasó por la zona
y sin razón aparente le dieron fuego al lugar, quemando la tierra
y hasta tres árboles de eucalipto y uno de aguacate, contó
Marcelino Rodríguez Martell, quien agregó que a las autoridades
se les dificultan las tareas para extinguir las llamas debido a lo escabroso
del lugar.
Pese a que estos incendios en el lugar, la Policía Nacional Civil
(PNC) no ha recibo denuncias.
Al parecer, la gente tiene temor de denunciar por las posibles represalias
en su contra, manifestó un agente de un Grupo de Tarea Conjunta
(GTC).
Las autoridades explicaron que se encuentran efectuando una serie de patrullajes
preventivos y operativos relámpagos, que si bien es cierto dejan
como resultado la captura de algunos individuos, éstos pronto salen
libres por falta de testigos.
Los miembros de la Asociación de Desarrollo Comunal (Adesco), con
apoyo de Care El Salvador, trabajaron hasta el año anterior en
la ejecución de programas de recuperación de suelos para
aprovechar el terreno en la siembra del maíz y frijol. Esto trajo
mucha esperanza a la zona.
Sin embargo, los resultados no fueron los óptimos debido a los
vándalos que robaron la cosecha o quemaron los terrenos.
Cuando se llevan las cosas, no nos queda nada para comer. La falta
de trabajo y la distancia que hay hasta la ciudad nos agrava la situación.
Por eso estamos pensando en organizarnos para montar guardia y no tener
más pérdidas, dijo otro afectado.

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