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Marisol Rueda
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Una de las problemáticas más
comunes a las que se enfrenta la empresa familiar es a la sucesión
generacional, es decir, al intercambio de estafeta entre una generación
y la que le sigue.
Enrique Taracena, del área de Política de Empresa del Instituto
Panamericano de Alta Dirección de Empresa, IPADE, explica que no
se puede hablar de éxito cuando se habla de dificultades empresariales,
pues éstas no tienen una solución determinada. Se
cumple un objetivo y se busca avanzar a una situación mejor de
lo que se tiene.
Cómo
evitar las agendas ocultas
- Es necesario exponer en la mesa de las decisiones, todos los puntos
de vista de los participantes del negocio.
- Cuando considere un candidato a un puesto clave, no se limite al
panorama familiar. Hay que ser flexibles ante su entorno y al mercado
laboral.
- Una empresa es un ente viviente. Tiene ciclos. A veces, le llega
el momento de cambiar de giro o de dividirse. Esta transición
debe ser exitosa. |
Aún en casos donde la empresa se separa, se podría
hablar de proceso exitoso, si es que esta operación convenía
a la compañía. A veces la ayuda del consultor no está
en mantenerlos unidos porque así debe ser, sino que ellos resuelvan
su proceso de la mejor forma posible.
Taracena expone uno de los casos de empresa familiar que ha observado
durante su desempeño profesional.
Giro: agencia de venta de vehículos.
Número de empleados: 350.
Descripción del caso: se trataba de un grupo de seis agencias de
venta de vehículos en una zona de México que abarca tres
estados. La empresa era de segunda generación, compuesta por los
tres hijos del fundador.
Problema a resolver: los tres hermanos decidieron buscar al sucesor de
la Dirección General entre los hijos de cuaquiera de los tres.
Se encontró al mejor de éstos y lo que ocurrió fue
que el nuevo Director General tomó el cargo y muy pronto tuvo problemas
para dirigir la empresa porque sus subordinados, hermanos y primos, no
le concedían la autoridad.
Diagnóstico del IPADE: si una empresa ya decidió llevar
a cabo un proceso de selección para elegir a su directivo, es necesario
seguir un procedimiento bien diseñado que garantice la objetividad
de la decisión.
Resultados: la falta de acuerdo entre los tres hermanos derivó
en un rompimiento por parte de los socios, e incuso, la cancelación
total de transitar a la sucesión de la tercera generación,
tanto en la estructura directiva como en la estructura de propiedad.
s Lo que ocurrió es que se dividió la empresa en tres grupos
de agencias que ahora operan con éxito. En este caso no se puede
ver como un proceso fracasado.
En las familias, los miembros crecen y se desarrollan. Es igual en materia
de negocios.

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