elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Reducen contaminación del agua potable

Análisis. Hace un año se inició un plan de monitoreo de las fuentes que sirven de abastecimiento. Indican que el 91 por ciento son buenas


Publicada 18 de abril 2005, El Diario de Hoy

Artesanal. Una operadora de Bombas en San Marcos sostiene la prueba que realizan tres veces por día. Foto: EDH/Wilfredo Díaz

Lorena Baires
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


El plan de monitoreo de la calidad de las fuentes de abastecimiento ha puesto a trabajar a decenas de técnicos de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda).

El programa inició en 2004 y pretendía reducir la contaminación del agua que sirven en sus redes y que se distribuye desde las bases de bombeo.

Douglas García, jefe del Laboratorio de Control de Calidad, explica que con los monitoreos diarios que se efectúan en todo San Salvador han podido disminuir los problemas.

“Por ejemplo, con datos en mano podemos afirmar el tipo de tóxicos que tiene el agua y de ese modo combatirla”, dice.

Existen lugares donde se corta el servicio por días. Cuando es restablecido, el agua retenida en los caños carece del nivel requerido de cloro.

El departamento de Inspectoría Sanitaria, que es como una auditoría interna, visita los lugares y toma diferentes muestras para que la gente pueda beber agua potable.

Proceso

Los rastreadores que son los que llevan las muestras se van al campo durante la mañana. Por la tarde, llevan las pruebas para análisis.

Este proceso diario ha dado buenos resultados, según dijo Patricia de Ayala, técnico del área de Microbiología.

“Podemos ver qué tipo de bacterias hay en el agua, si es que las hay. Ahora eso se ha reducido en un buen porcentaje porque tenemos un control constante”, agregó.
A pesar de que ahora la Anda cuenta con un equipo tecnológico, en algunos lugares hacen pruebas muy artesanales para medir el nivel de cloro.

Lilian Barrera, es la operadora de Bombas en San Marcos y mide los niveles tres veces al día.

Enero 2005
Mantienen niveles
La Anda hizo 210 muestreos en el departamento de San Salvador y de este número sólo nueve dieron un resultado negativo.
Febrero 2005
muestras contaminadas
La autónoma obtuvo 18 pruebas de agua en mal estado. Mientras que 274 resultaron aptas para el consumo humano.
Marzo 2005
disminuyen pruebas
Aquí desarrollaron unas 248 pruebas en diferentes lugares. De éstas, sólo 10 presentaron problemas y 238 estaban en buen estado.

“Tomamos una muestra de la fuente y le ponemos una píldora reveladora que según su color nos dice el rango de químico que tiene”, detalla.

Este proceso lo efectúan sin esterilizar el chorro de donde toman el agua, ya que no se trata de medir si hay bacterias.

Cada uno de los reportes que llevan análisis es sometida a unas 37 pruebas diferentes. Si estos monitoreos se realizaran en laboratorios privados el costo de una de las muestras sería de 160 dólares.

Rubén Alemán, jefe de Control de Calidad del Área Metropolitana de San Salvador, informó que el 91 por ciento de las fuentes de abastecimiento son buenas.
El nueve restante tiene problemas de válvulas arruinadas, hipocloradores en mal estado u otro tipo de desperfectos que dañan la calidad del líquido.

Por último realizan un estudio de los gases que produce el líquido. El equipo fue recién adquirido y ha permitido determinar qué tipo de metales pesados se encuentran.
En muchos de los casos el agua se contamina por las fuentes externas. Por ello piden cuidado a la hora de vertir el líquido en recipientes.

Las comunidades que deseen la visita de los inspectores pueden llamar al Servicio al Cliente e indicar las características del agua que llega hasta sus chorros.

Estudian la potabilización con el sol

La Anda ha iniciado un muestreo de líquidos que han sido sometidos al método de Desinfección Solar (SODIS) en algunos sitios del río Lempa.
El objetivo es determinar que los rayos solares pueden purificar los líquidos y volverlos consumibles.

Quemado. Al tomar la muestra deben esterilizar el chorro para que ésta sea pura. Foto: EDH/Wilfredo Díaz

Douglas García, es el jefe del laboratorio de la Anda, y explica que “de este modo, la entidad empezará a masificar este método en lugares donde no tienen acceso al agua potable.

La Fundación SODIS de El Salvador ha implementado este proceso en comunidades donde no hay recursos.

Por ejemplo, los residentes de la comunidad El Salitral, en San Juan Nonualco de La Paz, lo realizan.

En ese lugar 68 familias beben el agua que viene de los pozos y ríos cercanos.
Las personas deben llenar botellas de dos litros con agua. Luego las colocan en el techo de las casas.
Los recipientes deben ser expuestos al sol entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde.

Así se elimina hasta en un 99 por ciento la bacteria Eschericia Coli, que produce la diarrea.
La fundación trabaja con fondos suizos.

García destaca que este proceso es un método de bajo costo, con tecnología simple y muy eficiente.

“Es importante aclarar que el agua queda limpia, pero no está totalmente prevenida porque no tiene el cloro que tiende a reducir toda la contaminación exterior”, dice García.
Patricia de Ayala es parte del departamento de Microbiología y detalla que en el estudio también se incluyó agua sucia.

Con ello podrán saber qué tipo de bacterias están en el ambiente. Además de conocer el tiempo de reproducción.

“Sabemos que algunos de los micro organismos se logran reproducir en unas 24 horas. Eso es bastante rápido si ellas estuvieran dentro del cuerpo”, afirma.
Los resultados aún no se tienen, pero esperan que puedan ser la base para ayudar a muchas familias que dependen del agua de vertientes naturales o pozos construidos dentro de las viviendas.

García finalizó al decir que es importante que la gente tenga limpias las botellas o recipientes donde vierte el agua, porque muchas veces están contaminadas y producen enfermedades.

Información en lo que va de abril
- Se extrajeron 750 muestras de distintos sitios de San Salvador.
- El departamento de Microbiología indicó que por lo menos unas 37 se encontraban fuera de los parámetros que dice la norma sanitaria.
- El resto estaba en buen estado.
- También desarrollaron exámenes físico químicos en 141 muestras. Esto revela los niveles de metales pesados que tiene el agua.
- Del total que debieron obtener, se realizaron 85.
- Las pruebas provienen de centrales de bombeo y redes de distribución.

Tres laboratorios que vigilan el líquido
Los técnicos reciben decenas de muestras cada día y son los encargados de verificar que el agua servida cumpla con las normas salvadoreñas. Cuando se obtiene un dato negativo, mandan un reporte al lugar donde se tomó la muestra, identifican la falla y la reparan en caso de ser necesario. Este tipo de resultados representan un 9%.
Microbiología
Patricia de Ayala sostiene los tubos de ensayo donde realiza un experimento con agua contaminada. En cada uno de los tubos depositan un líquido que contienen los nutrientes de los que se alimentan las bacterias. En ese líquido vierte el agua a examinar y la dejan reposar por unas 24 horas. Si el agua se torna color celeste, quiere decir que el líquido tiene bacterias y que se han comido los nutrientes y se han proliferado. El ensayo se efectúa con muestras potabilizadas en el río Lempa.
Análisis físico químico de agua potable
Norma Peña es la jefe de esta área. Su trabajo es ver que los líquidos que llegan a los hogares de la capital no sobrepase los límites de la norma. Por ejemplo, analiza la cantidad de sodio, potasio, la turbidez y la alcalinidad entre otras. De este modo cualifican el agua que se bebe en los diferentes puntos de muestreo. Ella lleva control de los niveles y cuánto aumentan o disminuyen. Si hay una alteración, debe notificarlo a la zona de donde se tomó la muestra.
Análisis físico químico de agua residual
Carmen Rugamas es la encargada del Área de Aguas Residuales y examina los vertidos de las industrias a las alcantarillas. La norma salvadoreña establece los parámetros de concentración de contaminantes que sí son permitidos. Con ello pueden reducir los daños a la red de tuberías del país. El análisis revela si las plantas de tratamiento están funcionando bien. El procedimiento ayuda a que el agua que se vierte en ríos o lagos, tenga la menor cantidad de tóxicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



elsalvador.com WWW