elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Con esencia de Hugo Lindo

La Unión fue la cuna de uno de los intelectuales más prolíferos que ha tenido El Salvador: Hugo Lindo. Su vida
y producción poética sigue en el blanco de las investigaciones

Publicada 18 de abril 2005, El Diario de Hoy

Morena Azucena
El Diario de Hoy

mlazucena@elsalvador.com


Redescubrir a Hugo Lindo es una tarea que implica enriquecer la ficha biográfica, literaria, política y diplomática de este intelectual, que nació en el departamento de La Unión el 13 de octubre de 1917.

A los investigadores Luis Alvarenga y Carlos Cañas Dinarte, les sucedió cuando se empaparon de la vida del abogado, escritor y amante de la música, la pintura, el teatro, el cigarro y el café.

“Don Hugo es admirable y cada aspecto que se descubre de él es excepcional”, sintetiza Alvarenga, quien publicará en octubre una antología poética de Lindo.

Esto también se percibe en los organizadores de la VII Semana de la Lectura (que se inicia hoy), quienes han decidido bautizar esta jornada en honor a Lindo. La esencia de la actividad está centrada en analizar y conocer su legado, explicó el director nacional de Difusión, Ricardo Bracamonte.

Joven talento

El interés y admiración por Hugo Lindo comenzó hace mucho tiempo. Esto lo demuestra Cañas Dinarte en su más reciente investigación, la cual revela facetas poco conocidas.

Lindo se inclinó por las letras antes de cumplir los 10 años. Sus primeros versos fueron fielmente guardados por su madre, Matilde Olivares de Lindo. Años más tarde, su hijo los destruyó.

Atraído también por el teatro, participó en Retoños del corazón, una dramatización escrita por Alcides Chacón. La pieza fue presentada como examen preparatorio de la Escuela Nacional de Prácticas Escénicas, el 8 de octubre de 1928 en el Teatro Principal, hoy el edificio de la Lotería Nacional.

Hugo Ernesto Olivares Lindo contrajo matrimonio con Carmen Fuentes. Con ella procrearon siete hijos. Foto EDH

A los 13 años, Lindo sorprendió al declamar el poema El violín de Yanko, ante 2,500 personas que estaban congregadas en el Teatro Colón.

Una vez graduado como bachiller de Ciencias y Letras del colegio Marcelino García Flamenco, integró el grupo literario El Convólvulo, en donde figuró su amigo, el escritor y abogado José María Méndez.

Su pluma alcanzó reconocimiento por su poemario Trilogía de la ternura, obra que obtuvo el primer premio en los Juegos Florales de Santa Ana, celebrados en julio de 1935.
A partir de entonces, el joven Hugo empieza a destacarse por sus escritos en la revista Sócrates y en El Diario de Hoy.

Sus deseos de formación lo impulsan a marcharse a Chile, país en donde tuvo una intensa participación artística. Fue allí donde difundió tres libros infantiles: La diosa de los temblores, Historia de dos cerdos trotamundos y Los tres regalos del güegüe.

A su regreso, Lindo siguió con labores editoriales. Un año después, lee una de sus creaciones más representativas de su juventud: Poema eucarístico, que fue publicado por Talleres Gráficos Cisneros.

Sobre éste, Alvarenga dice que el autor demuestra su madurez y preocupación hacia los temas filosóficos y divinos.

Caja de sorpresas

La mayoría de la producción poética de Lindo trata de abarcar todos los aspectos del hombre. ¿Cómo lo logra? “A través de la contemplación, a través de un panorama que sólo lo puede tener un filósofo. Lo que hace es que el humano tenga una individualidad”, explica Alvarenga.

imágenes y documentos cortesía: Familia Lindo y colecciones especiales de la Biblioteca P. Florentino Idoate, Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Foto EDH

Y para plasmar toda esta esencia, Lindo se apoyó en las formas poéticas clásicas. No hay que sorprenderse de su excelente depuración del lenguaje. “A él le daba cólera leer cosas mal escritas. Una vez leyó en el periódico una nota que tenía errores de ortografía. Se puso a tacharla y a corregirla; al día siguiente la mandó al periódico y los editores tuvieron que sacarla con sus rectificaciones”, relata el investigador.

Su tarea crítica no se limitó a ello. Lindo se dedicó a cultivar este género literario y lo evidenció en Recuentos, una publicación en donde recogió sus impresiones sobre la literatura.

Don Hugo combinó la poesía y la música. Esto se comprueba en Resonancia de Vivaldi, Tres cantos y una adaptación de Cristo Negro, la novela de Salarrué, la cual fue musicalizada por el director de la Orquesta Sinfónica Nacional, German Cáceres.

“Hay muchas coincidencias y estructuras musicales en su poesía. Para él, la música era importante. Y a mí me encanta la poesía. A raíz de ello, fuimos muy amigos”, destaca Cáceres.

Esta musicalidad está presente en casi toda su obra poética, sostiene Alvarenga. Además, dice que de su producción no hay que olvidar Desmesura, un poema con más de 400 páginas y que no terminó, debido a que lo sorprendió la muerte el 9 de septiembre de 1985.
También resalta toda su producción novelística y ensayística —que recoge su crítica literaria y panorama judicial— que publicó a escala nacional e internacional.

Alvarenga asegura que la obra de este gran personaje cultural salvadoreño no debe seguir parcializada y olvidada. Y defiende a capa y espada que “Hugo Lindo no sólo es Justicia, señor gobernador, es esto y mucho más”.

Agenda de la VII Semana Nacional de la Lectura
- Inauguración de exposición fotográfica y objetos personales de Hugo Lindo. Estará abierta a desde hoy a las 8:00 de la mañana, en la Biblioteca Nacional.
- El acto oficial se realizará hoy, a las 6:30 de la tarde, en el Auditorio del Museo Nacional de Antropología. Se proyectará el video biográfico realizado por el cineasta Jorge Dalton.
- El Diario de Hoy publicará el martes 19 de abril un cuadernillo educativo de lenguaje dedicado a Hugo Lindo.
- Editorial Santillana compartirá con los maestros los conocimientos de la escritora Margarita Robleda. Martes 19 de abril, a las 9:00 de la mañana, Biblioteca Nacional.
- Conferencia Hablando sobre Hugo Lindo, con la participación de German Cáceres, director de la Sinfónica Nacional; Francisco Andrés Escobar, escritor; Ángel Duarte, músico, y los pintores Roberto Galicia y César Menéndez. Martes 19 de abril, a las 6:30 de la tarde en el Centro Educativo y Cultural de Fepade.
- Presentación de libro de Antonio Porpeta. Martes 19 de abril, a las 7:00 de la noche, en Plaza Kalpataru.
- Juegos y lectura de poesía de Hugo Lindo. El 20 de abril, 9:00 de la mañana, Colegio Maya.
- Conferencia sobre Hugo Lindo, impartida por el historiador Carlos Cañas Dinarte, el 21 de abril, a las 2:00 de la tarde, Centro Cultural Salvadoreño.
- Homenaje a Ítalo López Vallecillos, el 22 de abril, 9:00 de la mañana, UES.
- Ese mismo día se clausura la VII Semana Nacional de la Lectura, a las 6:30 de la tarde, en el Museo Nacional de Antropología.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW