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| Acceso. La vía que conduce al sitio se
encuentra en pésimas condiciones. Foto
EDH / Salomon Ayala |
Salomón
Ayala
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
A pesar de quedar a tres kilómetros de la cabecera, el caserío
del cantón Chiapas está aislado del progreso, según
sus habitantes. Y aunque han pedido a la alcaldía que les gestione
ayuda, siguen esperando respuesta a su solicitud.
Sólo cuentan con el servicio de energía eléctrica
desde 1995. Tiene una población de 300 personas, donde la mayoría
es menor de edad, viven en casas de adobe y bahareque. Hay menos de 25
niños con edad para asistir a la escuela; sin embargo, ninguno
lo hace, porque la comunidad no tiene un centro escolar. Los que pueden,
viajan todos los días a la cabecera departamental, por carreteras
inseguras.
La presidenta de la Adesco local, María Celina Monterrosa, explicó
que el año pasado solicitaron ayuda a la comuna, pero como no hubo
respuesta tenemos previsto llevar otra carta, porque se aproxima
el invierno y no vamos a poder cruzar el río Tamulasco.

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