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| Felices. Ronaldinho ya abrió la cuenta
culé. Belletti, Oleguer, Gio, Iniesta y Deco se unen al festejo
del brasileño. .Foto EDH / AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Barça dejó todo como estaba hace una semana, al ganar
su partido contra el Getafe (2-0) e imponer nuevamente su autoridad en
la Liga.
Volvió a salir a la escena Ronaldinho, como en las grandes tardes.
Un nuevo gol de falta directa y un pase al vacío para que Giuly
marcase por fin un gol, tras semanas de estar negado, permitieron al Barça
hacerse con el triunfo.
Frank Rijkaard volvió a sorprender con una alineación sin
Gerard en el centro del campo. En lugar de la fuerza y contundencia de
Gerard, el Barça alineó a tres jugadores bajos (Deco, Xavi
e Iniesta), con lo que, como mínimo, se garantizaba el control
del balón.
Y así fue, sobre todo en los primeros minutos del partido, en los
que el Getafe no vio el balón y sí un juego veloz de su
rival, aunque sin mucha fortuna. Ronaldinho, consciente de la falta de
liderazgo del Barcelona, a pesar de contar con un elevado nivel futbolístico,
se conectó al partido desde el primer segundo, una actitud muy
diferente a la mostrada en episodios anteriores en los que el brasileño
anduvo algo distraído.
Opaco
El juego veloz y eléctrico del Barça cayó poco a
poco por ser previsible y porque el Getafe le tomó la medida a
su rival. El Getafe se hizo con el balón en algunas acciones, en
las que el Barcelona bajó su intensidad en la presión ofensiva.
Pero ni con éstas, el visitante tuvo ningún argumento ofensivo
ante la meta de Víctor Valdés.
Nueve minutos más tarde, en una nueva falta cerca de la frontal
del área del Getafe, Ronaldinho volvió a sacar el máximo
rendimiento de un balón parado, al conectar un certero disparo
en una falta directa que cogió al meta del Getafe a contrapié,
ya que intuyó que el balón iba a volar por encima de la
barrera (1-0).
Once minutos después de haberse iniciado la segunda parte, un pase
al espacio de Ronaldinho permitió a Giuly sentenciar el partido,
al levantar el balón en la salida de Sánchez Broto y marcar
el segundo tanto de su equipo (2-0).
El Barça jugó desfogado a partir de entonces. Ofreció
su mejor fútbol y malogró casi una media docena de ocasiones
claras de gol. Xavi, en dos ocasiones, un remate de cabeza de Maxi y un
disparo de Iniesta.

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