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En shock. Alfaro perdió el conocimiento en el estadio. Su
estado es estable, pero permanecerá ingresado.
Foto: EDH
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William Alfaro-Óscar Payes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Unos días después del arribo de la Selección Nacional
de participar en la Copa de Naciones realizada en Guatemala, el portero
Misael Alfaro tuvo que parar por casi tres semanas a causa de fuertes
dolores en las dos operaciones a las que se sometió con anterioridad.
Regresó a las canchas con temor, pero a su vez con grandes ganas
de jugarse el todo por el todo. Voy a vivir cada partido como si
fuera el último, comentó.
En los primeros minutos del partido de anoche, Alfaro fue determinante
para que Alianza no se viera abajo en marcador. Al 3 envió
por encima de su portería un disparo venenoso de Álex Campos.
Pero la noche en San Miguel para Misael fue otra noche negra. Al 13,
logró controlar un disparo de Julio Medina que chocó en
un zaguero y que iba camino al tiro de esquina.
Alfaro se levantó y unos segundos después comenzó
a cojear y a descomponer su rostro. Envió la pelota por un costado
y se sentó en el engramillado.
Inmediatamente llegaron las asistencias. Uno de los más preocupados
fue su colega y amigo Santos Rivera, quien junto a jugadores de Águila
y Alianza le dieron aire al jugador.
A los pocos minutos el galeno de Águila, Victorino Villatoro ordenó
que llevaran a Misa al Centro Médico de Oriente, ya que el aliancista
no podía respirar y tenía las pupilas dilatadas.
A su llegada, Alfaro fue asistido e inmediatamente le facilitaron oxígeno.
Minutos después, el cardiólogo explicó que Misael
sufrió un sincope.
Va a quedar ingresado, está estable, le han hecho un ecocardiograma,
le van a ser otros exámenes neurológicos para determinar
el motivo del sincope, puede ser cardiaco, neurológico o por medicamentos,
manifestó el doctor Jorge Castaneda.
Ricardo Padilla hijo explicó después que su corazón
estaba bien, pero que hoy lo trasladarán a San Salvador en ambulancia
para hacerle más exámenes.
El jugador recibió la visita de los futbolistas de FAS, quienes
se encontraban en San Miguel haciendo escala para el partido contra Balboa.
Después llegaron los suegros del meta, y más tarde se esperaba
la llegada de su esposa. Otro que lo visitó fue Rivera. El Negro
estaba muy angustiado por la salud de su amigo a quien le realizarán
hoy las pruebas de TAC.
Le daremos todo el apoyo, la cuenta del hospital ya está
saldada, y a su esposa la dejaremos instalada en un hotel, dijo
Padilla.

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