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El TLC aún no tiene los votos

Dificultades. No hay apoyo total ni en la Cámara ni en el Senado de EE. UU. La creciente oposición de azucareros, textileros y sindicatos frena un acuerdo inmediato


Publicada 15 de abril 2005 , El Diario de Hoy

Haga click sobre el gráfico. Ilustración EDH

El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Las primeras audiencias en el Congreso de Estados Unidos, para aprobar las leyes de aplicación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se firmó con Centroamérica y República Dominicana, han dejado claro que no hay votos seguros en el Senado, ni en la Cámara de Representantes.

Carl Cira, director del Centro de la Cumbre de las Américas (SOAC, sigla en inglés), de la Universidad Internacional de la Florida, dedicado a dar seguimiento a las negociaciones comerciales, destacó lo siguiente: “Lo único claro es que si la votación por el TLC hubiera sido hoy, (el Tratado) no tendría ratificación.”

Cira recalcó su posición en una videoconferencia transmitida ayer en Centroamérica, tras analizar las dicusiones efectuadas el miércoles en el Comité de Finanzas del Senado, y en el subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental, de la Cámara de Representantes.

Los asistentes de los representantes admiten que hacen falta “muchos votos” en la Cámara, mientras que en el Senado, el tono de los opositores al TLC fue “bastante duro y crítico” en las audiencias, reflexionó Cira.

Se espera que en los próximos días, y en los que restan de mayo, haya más audiencias en las mismas instancias del Congreso, para contestar a las dudas y temores de los empresarios afectados y de los congresistas que los representan, explicó.

Factores en contra

Si el panorama continúa negativo, el tiempo comenzará a jugar en contra del TLC, porque se aproxima el vencimiento de la Autoridad de Promoción Comercial (TPA, siglas en inglés), que faculta a la Casa Blanca a negociar acuerdos, bajo ciertas condiciones.

Sin dicho instrumento no procede una ratificación de Tratados en el Congreso. La TPA vence el 1 de julio próximo.

Adicionalmente, alertó, el Congreso se prepara para discutir las reformas a la seguridad social, un tema doméstico en el que todos los congresistas tienen interés.

Según Cira, con ambos ingredientes en el ambiente, no se observa que la Casa Blanca tenga un “plan B”, para sacar a flote la discusión del TLC, en caso de que el tiempo se agote.
Por ahora sólo se sabe que la Oficina del Representante Comercial (USTR, sigla en inglés) ha pedido que la votación ocurra antes del 30 de mayo. A su vez, el Presidente George Bush ha solicitado que se extienda la vigencia del TPA, con tal de evitar inconvenientes.

Los factores en contra se han complicado, dijo, debido a que el llamado Libro Blanco que Centroamérica presentó hace dos semanas a los congresistas, para plantear sus debilidades y compromisos en materia laboral, no ha convencido a los críticos más duros de la rama, especialmente, a los que consideran que en la región no se cumplen ciertos requisitos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Adicionalmente, la creciente fuerza de los sindicatos, de grupos de ambientalistas, textileros y de los azucareros que se consideran afectados hace que los congresistas sean reacios a los argumentos de buena voluntad de los gobiernos de la zona y de las mismas autoridades estadounidenses.

“Lo que se espera es una batalla encarnizada”, dijo Cira, ya que si el TLC no se ratifica, habría serias implicaciones en contra de la política de apertura comercial del Presidente Bush, lo que a su vez pondría en apuros la reedificación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuya vigencia se esperaba para enero de 2005, frustrada por falta de acuerdos.

Alternativas

El comercio con la región continuaría bajo la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) que vence en el 2008, pero Cira no descarta que los opositores al TLC en el Congreso quieran exigir cambios en los requisitos de aplicación de la misma, para que los países beneficiarios cumplan con los mismos parámetros laborales y de medio ambiente que se piden para el Tratado.

“Con o sin TLC, habrá que enfrentar estas obligaciones”, advirtió. Cira consideró que el “factor China” puede ayudar a captar votos a favor en el Congreso, debido a los duros efectos competitivos que la industria estadounidense registra, tras la liberación de cuotas a las confecciones asiáticas, desde enero de 2005.

Visto desde dicho ángulo, el TLC se presenta como la alternativa conveniente.
Si así fuera, la Casa Blanca enviaría un paquete de leyes complementarias al Congreso, con reformas locales para aumentar los subsidios, por ejemplo, para aplacar temores y dudas, y desentrampar la ratificación del TLC, concluyó.

Jornada de protestas en el istmo

Las protestas contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos se multiplicaron ayer en Centroamérica, mientras gremios y organizaciones de la sociedad civil organizan nuevas movilizaciones para impedir su ratificación.

En San Salvador, al menos diez personas resultaron heridas tras las marchas.
En Nicaragua, millares de estudiantes universitarios realizaron una protesta para exigir a los 91 diputados de la Asamblea Nacional que no ratifiquen el TLC, lo que ya ha sido hecho por los Congresos de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Tortilla dulce

En Guatemala, un grupo de activistas de la “Mesa Global”, opuesta al TLC, instaló ayer una tortillería frente al Congreso para demostrar a los diputados los efectos nocivos de ese tratado comercial para los campesinos locales.

“Invitamos a los diputados para que vengan a probar las tortillas y se den cuenta que las que se hacen con maíz amarillo (importado) son de mala calidad”, dijo a periodistas uno de los dirigentes de la “Mesa Global”, que aglutina a decenas de organizaciones del movimiento opositor guatemalteco.

Mientras, en Costa Rica, cientos de representantes de diversos grupos inauguraron una “cumbre social”, para definir acciones contra la ratificación del TLC.
Se esperan más protestas para el 1 de mayo, Día del Trabajo. (EFE)

 



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