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| Oficial. Una mujer recibe las llaves de su nueva
vivienda. FotoEDH / Jesús Corvera |
Jesús Corvera
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Las familias del municipio de San Juan Talpa que perdieron sus casas durante
el terremoto de 2001 recibieron ayer 161 viviendas permanentes del Fondo
Nacional de Vivienda Popular (Fonavipo).
El costo de cada vivienda es de 3,800 dólares, por lo que la inversión
en este proyecto alcanzó los 661,200 dólares, en una área
construida de 40 metros cuadrados de techo.
Las casas poseen un corredor, dos dormitorios, áreas para cocina
y un salón de usos múltiples que cuenta con altos estándares
de calidad, supervisados por el equipo de ingenieros de la Agencia de
los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
La inversión fue de un millón 881 mil dólares en
solución de aguas grises; 25,388 en pilas; 18,224 en letrinas;
118,67 en muros de retención, por lo que la inversión total
fue de 2 millones 180 mil.
Este monto lo tomaron de un donativo de 31.8 millones de dólares
que Usaid otorgó al Gobierno Central, para ser invertidos en la
reconstrucción de las zonas más devastadas por los terremotos
de 2001 y favorecer a 8,515 familias en los departamentos de Cuscatlán,
La Paz, La Libertad, Usulután, San Vicente, Sonsonate y Ahuachapán.
Para tener acceso a este beneficio, las familias debieron cumplir con
algunos requisitos: que sus ingresos no superaran los dos salarios mínimos,
haber sido afectados por los terremotos, ser propietario de los terrenos
donde se construyeron las viviendas y no vender su propiedad en un lapso
de cinco años.

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