|
Ernesto Alfredo Parada Rivera*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Algo indiscutible e imposible de adversar en su esencia o motivo es
aquello de que la educación y la salud constituyen la base del
progreso, pues su ausencia vuelve ilusorio solucionar debidamente las
carencias sociales en primer lugar, y luego, las económicas, políticas,
culturales. Urge repetir este tradicional estribillo, aunque ha sido bueno
para salir del paso cuando de discutir el tema se trata. Esto es así
a raíz de venir a romper la tradición salvadoreña
de enmarcarse únicamente en un período político,
con la idea de después de mí, el diluvio. Me
refiero, naturalmente, al Plan 2021 para la educación de los salvadoreños.
EL DIARIO DE HOY comenzó el 29 de marzo a informar y analizar,
de las páginas 2 a la 21, este Plan de la enseñanza con
metas hasta 2021. De inmediato resalta el no referirse únicamente
al pe- ríodo presidencial de Elías Antonio Saca. Y no sólo
eso: no critica adversamente la acción educativa gubernamental
de años idos y así señala con positividad los logros
y avances en el lapso 1995-2005, sus limitaciones así como la ausencia
de servicios básicos de agua y luz en una de cada cinco escuelas.
Luego, hay 62 niños por cada servicio sanitario bueno.
El plan del mandatario obliga, necesariamente, a los gobiernos futuros
a justipreciarlo y continuarlo, con los cambios o sugerencia que irán
apareciendo.
La iniciativa educativa del Presidente Saca tiene otros componentes: hubo
consulta en talleres con participación de 7700 personas, se vio
lo del cobro de cuotas y, algo insoslayable, la falta de maestros preparados.
Al llegar a este punto, me acuerdo de un programa de la TV estatal mexicana,
Canal 22, de hace unos seis meses, en donde se informó acerca del
éxito de un seminario o cursos dirigidos a maestros mexicanos tendientes
a especializarlos en la enseñanza de las matemáticas. El
programa incluyó un comentario de alguien, no obstante ser oficial
la televisora, afirmando acerca de la urgencia, ahora, en enseñarles
matemáticas a los graduados.
El Plan Educar en el país que queremos incluye a empresarios,
gente importante relacionada con lo educativo y político. La comisión
presidencial tiene muy en cuenta convenios suscritos por El Salvador en
vitales congresos internacionales como la Cumbre de las Américas
de 1998.
De suyo fundamental en el Plan 2021, son las oportunidades que dará
a la formación técnica. Me parece muy notorio tal aspecto
en estos momentos en que la TV nos dio a conocer las quejas de graduados
universitarios sobre el no poder conseguir trabajo o empleo acorde con
lo estudiado. Los quejosos, dicen, se ven obligados a desempeñar
trabajos no conformes con su profesión. Pueden interpretarse tales
quejas en algunos casos, como el haber estudiado profesiones para las
que no abundó la vocación.
Pienso que ilustrando a los graduados de la secundaria acerca de la conveniencia
y necesidad de decidirse por profesiones fuera de lo académico,
pues así pueden lograr éxito en la vida con eficiencia y
honorabilidad. Entiendo que esta idea la ha estudiado la Comisión.
En fin, el Plan 2021 educativa precisa de otros y mejores comentarios
de apoyo.
* Dr. en Derecho.

|