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El reto bancario es no encarecer los préstamos

Llamado. El presidente Saca pidió a los bancos que no eleven los intereses por los ajustes que exigirá el acuerdo de Basilea II. El nuevo acuerdo internacional se comenzará a adoptar en 2006 y regirá desde 2009


Publicada 14 de abril 2005 , El Diario de Hoy

Disertación. El presidente Antonio Saca inauguró el encuentro ayer, acompañado de directivos de Abansa y del resto de poderes del Estado. Foto EDH/Giovanny Lemus


Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

La banca salvadoreña afrontará uno de sus mayores retos en la historia: responder a las mayores exigencias internacionales para controlar mejor el riesgo y, al mismo tiempo, incrementar la cobertura del crédito que permita al sector productivo del país aprovechar la apertura comercial.

El presidente de la República, Elías Antonio Saca, instó a la banca a conciliar esta doble dinámica, durante la inauguración del Congreso Basilea II: El nuevo acuerdo de capital y su impacto en la actividad bancaria, que inició ayer por la tarde en un hotel de la capital.

La actividad, que durará tres días, reúne a más de 300 profesionales del sector, procedentes de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

Su objetivo principal es que el sistema financiero del país, en conjunto con Centroamérica, encuentre el camino a seguir para aplicar el convenio internacional de Basilea II, que se comenzarán a adoptar desde el próximo año y entrará en vigencia hacia 2009.

A juicio de Saca, la adopción de la normativa es un imperativo para que las entidades financieras mantengan altos grados de sanidad, transparencia y solvencia, con miras a obtener una buena reputación en el extranjero y así, captar recursos que posibiliten su crecimiento.

Pero el sector no debe perder de vista, añadió, “su significado estructural y su importancia estratégica para la economía del país”.

“Sin duda, el sector bancario enfrenta una tarea formidable para reducir el riesgo en la concesión de crédito, al tiempo que se generen condiciones que no entorpezcan, limiten o encarezcan el costo de los mismos”, expresó el mandatario.

En este sentido, consideró que los bancos deben velar por expandir su actividad para no excluir del sistema crediticio a ningún sector de la economía. Enfatizó que, por el contrario, deben buscar los mecanismos para ampliar sus servicios para actores claves como las mypes, que representan la mayor fuente de empleos.

En un contexto de apertura comercial -y de un eventual Tratado de Libre Comercio con
Estados Unidos- las entidades financieras deben estar dispuestas a apostarle “al futuro, a las inversiones innovadoras, a la generación de mayor valor agregado, así como a las actividades económicas tradicionales que buscan nuevos horizontes productivos, porque ahí está la fortaleza que se requiere para potenciar la inversión, alcanzar mayor actividad económica y generar más empleos y riqueza nacional”, apuntó el funcionario.

Desafío regional

Pero las perspectivas no son halagüeñas. El tratado de Basilea II se basará en tres pilares: estrictos análisis de riesgo bancario, nuevas fórmulas para calcular los requerimientos mínimos de capital y una divulgación más exhaustiva de dicha información.

Aporte. Gregor Heinrich dio la primera ponencia.

“Los bancos están en manos muy responsables en este país y ellos saben cumplir con las normativas”
Antonio Saca, Presidente de la República

“Los esfuerzos para dar mayor solvencia a los sistemas bancarios deben tener enfoque integracionista”
Roberto Ortiz, presidente en funciones de Abansa

La Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) se ha mostrado preocupada debido a que se incrementarán los costos operativos de los bancos y, por ende, las tasas de interés.

El convenio suscrito exige que la entrega de los créditos será “minuciosamente analizada”, lo cual podría limitar la cartera de clientes, advirtió el gremio.

“Basilea II nos impone otro gran desafío como región. Si trabajamos de manera integrada, este requerimiento puede convertirse en una potente herramienta que facilite las normas que rigen la actividad bancaria”, sopesó Saca.

El mandatario motivó a los bancos centrales, organismos supervisores, a la banca comercial y al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) a acelerar el proceso de integración financiera del istmo.

El presidente en funciones de Abansa, Roberto Ortiz Ávalos, dijo que durante las sesiones identificarán los puntos de Basilea II que la región debe aplicar, así como los que necesitan adaptación. Algunos serán descartados.

El congreso es organizado por Abansa, en conjunto con la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).

La aplicación del convenio es discrecional

Centroamérica puede estudiar, recortar, acomodar o descartar por lo menos 60 items del acuerdo de Basilea II. La tarea es posible, pero requiere de hilvanar cuidadosamente estas “discrecionalidades” del istmo con las del resto del mundo.

“Es difícil la homologación, pero se deja un espacio a la discrecionalidad nacional, para relajar algunos puntos”, explicó ayer el representante del Banco de Pagos Internacionales para las Américas (BPI), Gregor Heinrich.

El profesional impartió ayer la conferencia inaugural denominada Introducción a Basilea II: fundamentos, áreas de discreción nacional y la ruta para su implementación.

Heinrich recordó que el cumplimiento de los convenios acordados por el Comité de Basilea no es obligatorio.
Sin embargo, es vital para un sector bancario que le apuesta a su internacionalización.

Cambio continuo

El orador recordó que el mercado se ha transformado significativamente en la última década, con el desarrollo de nuevos productos y actividades, y la aparición de los conglomerados financieros.

“El mundo se hace más complicado, cada vez más globalizado, pero las leyes y regulaciones se mantienen en los ámbitos nacionales”, analizó.

El acercamiento entre los organismos supervisores es uno de los primeros pasos para aplicar los convenios.

Afirmó que no existen pruebas contundentes de que la nueva edición perjudique el crédito a las pymes, los mecanismos de calificación de riesgo y desfavorezca a los mercados emergentes.
Basilea II se terminó de elaborar en junio de 2004, tras una labor de cinco años.

Curiosidades

Sed de conocimiento
- La convocatoria que se anotó el congreso fue tanta que las sillas dispuestas en el salón destinado no dieron abasto. Algunos se mantuvieron de pie.
Una larga espera
- El presidente de la República, Antonio Saca, arribó con una hora de retraso. La seguridad sí estuvo puntual.
Tecnología rebelde
- A pesar de que había dos pantallas gigantes para exhibir las presentaciones, el equipo de proyección no tenía ganas de trabajar.



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