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| Disertación. El presidente Antonio Saca
inauguró el encuentro ayer, acompañado de directivos
de Abansa y del resto de poderes del Estado. Foto
EDH/Giovanny Lemus |
Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La banca salvadoreña afrontará uno de sus mayores retos
en la historia: responder a las mayores exigencias internacionales para
controlar mejor el riesgo y, al mismo tiempo, incrementar la cobertura
del crédito que permita al sector productivo del país aprovechar
la apertura comercial.
El presidente de la República, Elías Antonio Saca, instó
a la banca a conciliar esta doble dinámica, durante la inauguración
del Congreso Basilea II: El nuevo acuerdo de capital y su impacto en la
actividad bancaria, que inició ayer por la tarde en un hotel de
la capital.
La actividad, que durará tres días, reúne a más
de 300 profesionales del sector, procedentes de Centroamérica,
Panamá y la República Dominicana.
Su objetivo principal es que el sistema financiero del país, en
conjunto con Centroamérica, encuentre el camino a seguir para aplicar
el convenio internacional de Basilea II, que se comenzarán a adoptar
desde el próximo año y entrará en vigencia hacia
2009.
A juicio de Saca, la adopción de la normativa es un imperativo
para que las entidades financieras mantengan altos grados de sanidad,
transparencia y solvencia, con miras a obtener una buena reputación
en el extranjero y así, captar recursos que posibiliten su crecimiento.
Pero el sector no debe perder de vista, añadió, su
significado estructural y su importancia estratégica para la economía
del país.
Sin duda, el sector bancario enfrenta una tarea formidable para
reducir el riesgo en la concesión de crédito, al tiempo
que se generen condiciones que no entorpezcan, limiten o encarezcan el
costo de los mismos, expresó el mandatario.
En este sentido, consideró que los bancos deben velar por expandir
su actividad para no excluir del sistema crediticio a ningún sector
de la economía. Enfatizó que, por el contrario, deben buscar
los mecanismos para ampliar sus servicios para actores claves como las
mypes, que representan la mayor fuente de empleos.
En un contexto de apertura comercial -y de un eventual Tratado de Libre
Comercio con
Estados Unidos- las entidades financieras deben estar dispuestas a apostarle
al futuro, a las inversiones innovadoras, a la generación
de mayor valor agregado, así como a las actividades económicas
tradicionales que buscan nuevos horizontes productivos, porque ahí
está la fortaleza que se requiere para potenciar la inversión,
alcanzar mayor actividad económica y generar más empleos
y riqueza nacional, apuntó el funcionario.
Desafío regional
Pero las perspectivas no son halagüeñas. El tratado de Basilea
II se basará en tres pilares: estrictos análisis de riesgo
bancario, nuevas fórmulas para calcular los requerimientos mínimos
de capital y una divulgación más exhaustiva de dicha información.
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Aporte. Gregor Heinrich dio la primera ponencia.
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Los bancos están en manos muy responsables en este
país y ellos saben cumplir con las normativas
Antonio Saca, Presidente de la República
Los esfuerzos para dar mayor solvencia a los sistemas bancarios
deben tener enfoque integracionista
Roberto Ortiz, presidente en funciones de Abansa
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La Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa)
se ha mostrado preocupada debido a que se incrementarán los costos
operativos de los bancos y, por ende, las tasas de interés.
El convenio suscrito exige que la entrega de los créditos será
minuciosamente analizada, lo cual podría limitar la
cartera de clientes, advirtió el gremio.
Basilea II nos impone otro gran desafío como región.
Si trabajamos de manera integrada, este requerimiento puede convertirse
en una potente herramienta que facilite las normas que rigen la actividad
bancaria, sopesó Saca.
El mandatario motivó a los bancos centrales, organismos supervisores,
a la banca comercial y al Banco Centroamericano de Integración
Económica (BCIE) a acelerar el proceso de integración financiera
del istmo.
El presidente en funciones de Abansa, Roberto Ortiz Ávalos, dijo
que durante las sesiones identificarán los puntos de Basilea II
que la región debe aplicar, así como los que necesitan adaptación.
Algunos serán descartados.
El congreso es organizado por Abansa, en conjunto con la Superintendencia
del Sistema Financiero (SSF).
La aplicación del convenio es discrecional
Centroamérica puede estudiar, recortar, acomodar
o descartar por lo menos 60 items del acuerdo de Basilea II. La tarea
es posible, pero requiere de hilvanar cuidadosamente estas discrecionalidades
del istmo con las del resto del mundo.
Es difícil la homologación, pero se deja un espacio
a la discrecionalidad nacional, para relajar algunos puntos, explicó
ayer el representante del Banco de Pagos Internacionales para las Américas
(BPI), Gregor Heinrich.
El profesional impartió ayer la conferencia inaugural denominada
Introducción a Basilea II: fundamentos, áreas de discreción
nacional y la ruta para su implementación.
Heinrich recordó que el cumplimiento de los convenios acordados
por el Comité de Basilea no es obligatorio.
Sin embargo, es vital para un sector bancario que le apuesta a su internacionalización.
Cambio continuo
El orador recordó que el mercado se ha transformado significativamente
en la última década, con el desarrollo de nuevos productos
y actividades, y la aparición de los conglomerados financieros.
El mundo se hace más complicado, cada vez más globalizado,
pero las leyes y regulaciones se mantienen en los ámbitos nacionales,
analizó.
El acercamiento entre los organismos supervisores es uno de los primeros
pasos para aplicar los convenios.
Afirmó que no existen pruebas contundentes de que la nueva edición
perjudique el crédito a las pymes, los mecanismos de calificación
de riesgo y desfavorezca a los mercados emergentes.
Basilea II se terminó de elaborar en junio de 2004, tras una labor
de cinco años.
Curiosidades
Sed de conocimiento
- La convocatoria que se anotó el congreso fue tanta que las sillas
dispuestas en el salón destinado no dieron abasto. Algunos se mantuvieron
de pie.
Una larga espera
- El presidente de la República, Antonio Saca, arribó con
una hora de retraso. La seguridad sí estuvo puntual.
Tecnología rebelde
- A pesar de que había dos pantallas gigantes para exhibir las
presentaciones, el equipo de proyección no tenía ganas de
trabajar.

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