 |
| Luto. El cuerpo de Feliciano Paiz fue velado
en casa de sus familiares. Foto: EDH/Yancy
Pérez |
Yanci
Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Ayer fue sepultado el cadáver de
José Feliciano Paiz, el joven que fue atacado a balazos el martes
en el Centro Escolar Fe y Alegría de la cabecera departamental.
Su madre, acongojada, dijo ignorar quiénes lo mataron, aunque sospecha
de pandilleros.
Este caso es parte de una ola de violencia que en abril ha cobrado la
vida de ocho personas.
Diferentes
A José Feliciano lo atacaron sujetos enmascarados que viajaban
en una bicicleta. Le dispararon cuando el joven esperaba a una amiga.
Era mediodía y muchas personas presenciaron la agresión.
Según la PNC, la víctima tenía antecedentes penales
y se presume que los atacantes fueron mareros. No es la única acción
violenta ocurrida.
Ese día, la PNC también registró el ataque a Javier
Antonio Sorto, de 30 años, director de un centro educativo. Se
produjo en el cantón San Matías, de Ciudad Barrios, y como
responsable del hecho fue privado de libertad un menor de 16 años.
El docente está grave.
La medianoche del martes, en la esquina de la 5a. Avenida Sur y 3a. Calle
Poniente, caminaba Marvin Enrique Mendoza Saravia, de 29 años.
Desconocidos le dispararon en la cabeza por razones aún desconocidas.
En condición grave fue llevado a un centro asistencial, donde permanece
bajo intensos cuidados médicos.
En el cantón Chilanguera, fue encontrado un cadáver dentro
de un pozo. Presentaba heridas causadas por arma de fuego y blanca y no
fue identificado.
Los forenses estiman que tenía entre 30 y 37 años.
Los hechos han preocupado a muchos vecinos, quienes exigen a la autoridades
intensificar las investigaciones y hallar a los culpables.
PNC: Estaba fuera del control
Los hechos ocurridos el martes estaban fuera del control
de las autoridades, considera el inspector Rigoberto García, de
la Policía Nacional Civil.
Detalló que en el caso del homicidio ocurrido en el Centro Escolar
Fe y Alegría, los policías no tienen ingerencia en lo que
ocurre en el interior y se limitan a patrullar las cercanías de
instituciones educativas.
Acerca de los lesionados, estima que fueron por rencillas personales.
A veces no nos damos cuenta de lo que pasa por denuncias de los
ofendidos, sino de otras personas, lamentó.
Causas posibles
La PNC sostiene que la mayor parte de agresiones se origina en aspectos
comunes.
- Peleas entre mareros son la causa de la mayoría de hechos. Generalmente
riñen por territorios, drogas o simplemente antipatías.
- Otras situaciones se originan en rencillas personales o familiares.
En estos casos, es determinante contar con declaraciones de familiares
de los atacados.

|