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| La práctica. A diario las 14 féminas
y cuatro hombres practican los procedimientos para preparar los alimentos.
Foto: EDH/Cortesia Insafor |
Douglas
Omar González
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Residentes en el municipio de Potonico
concluyeron ayer un curso para la elaboración de pan , gracias
al proyecto impulsado por la congregación de las Hermanas Carmelitas
de San José, en coordinación con el Instituto Salvadoreño
de Formación Profesional (Insaforp).
La capacitación duró cien horas, con jornadas de ocho diarias
de lunes a viernes, donde han logrado obtener los conocimientos básicos
para la elaboración de ese alimento.
De acuerdo a la hermana Guadalupe Ayala, encargada del centro, los asistentes
sienten confianza y apoyo.
Esa sería una de las razones por la cuáles el programa ha
dado buenos resultados. Muchos de los favorecidos recorren grandes distancias
para llegar, por la confianza en el plan.
Quienes lamentablemente no han venido son los de otros lugares retirados
a quienes se invitó, como Monte Redondo, Las Pilas y otros,
afirmó la religiosa.
Objetivo
Además, dijo que el programa tiene más demanda de las féminas,
quienes en su mayoría son jefas de hogar de esta población.
Es una proyección para la mujer, especialmente para la mujer
sola que necesita un futuro para sus hijos. La mayoría de ellas
tiene esposos, pero ellos se encuentran en Los Estados Unidos, afirmó.
También se han logrado incorporar jóvenes que han terminado
el bachillerato y no tienen recursos para continuar su preparación
en la universidad.
Por esta razón ya se han sumado a las capacitaciones y otro grupo
estaría a la espera de incorporarse en los próximos días.
Las proyecciones tanto para los alumnos como para las religiosas es que
puedan seguir elaborando el producto.
Residentes en la localidad y en otras cercanas han creado una gran demanda
y con ello duplican el trabajo de elaboración del pan.
Norma Esther Orellana, residente de la localidad, expresa que desde
hace tiempo había esperado la oportunidad de obtener un curso de
este tipo de capacitación para ganarse la vida y ayudar a su familia.
La motivación ha sido tal para estas personas que han solicitado
que lo más pronto posible les puedan orientar en la preparación
de pastelería.
Mis dos hijos están motivados con esto, porque ne sirve a
mí y a ellos, manifestó la mujer.
Agregó que cuentan con una buena clientela que esperan ampliar
aún más al poder incrementar la variedad y producción.
Por su parte, la instructora del curso, Zaida de Méndez, indicó
que poco a poco han ido conociendo las fórmulas de cada receta
y las han llevado a cabo de manera muy satisfactoria.
Según comentó, entre los requisitos para poder aplicar a
este programa se encuentra estar sin empleo y tener ganas de superarse.
Muchas de estas mujeres trabajan en el campo o se mantienen en las casas,
entonces esto ha venido a darles una nueva opción para que puedan
tener otros ingresos para sus familias.
Algunos de los estudiantes manifestaron estar interesados de poner su
propia panadería y que estarían solicitando a sus familiares
en Estados Unidos, que les envíen dinero para comprar un horno
y así establecer una manera de tener un trabajo estable.
Otros programas están previstos
Tanto la comunidad religiosa como el Insaforp esperan seguir dando el
apoyo a esa comunidad con otros talleres.
- Los estudiantes que recién han concluído este proceso
solicitaron también que se les enseñe pastelería.
- A mediano plazo, las religiosas han proyectado iniciar cursos de computación,
pero antes deben conseguir los fondos para adquirir los equipos.
- Para la elaboración de pan han invertido un monto aproximado
de 3 mil dólares.
- El centro fue inaugurado el 14 de agosto de 2004. Desde el 9 de diciembre
las Carmelitas están de manera permanente en ese lugar.

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