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Primer pulso por el TLC en EE. UU.

Debate. Hoy comienza el proceso para la aprobación del Tratado. Se abren audiencias en el Senado y la Cámara de Representantes. Opositores y partidarios del acuerdo medirán por primera vez sus fuerzas


Publicada 13 de abril 2005 , El Diario de Hoy

Haga click sobre el gráfico. Foto EDH


El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

Hoy se inicia en Washington un doble proceso de audiencias, para medir si en verdad hay votos para el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Estados Unidos firmó con Centroamérica y República Dominicana.

Por la mañana, el Comité de Finanzas del Senado, escuchará a los sectores que están a favor y en contra del acuerdo, entre ellos, inversionistas estadounidenses en la región.

Por la tarde, el Subcomité para el Hemisferio Occidental, de la Cámara de Representantes, abrirá el debate con los negociadores del instrumento, con los confeccionistas estadounidenses de la talla de Sara Lee Corporation, con inversionistas como Payless Shoe Corporation y con el archipromotor del TLC, el republicano Kevin Brady.

En esta segunda fase de consultas también intervendrá Linda Chávez, dirigente de la poderosa Asociación de Federaciones Laborales e Industriales (AFL-CIO, su sigla en inglés), quien ha declarado a las agencias de noticias que el acuerdo carece de provisiones laborales aceptables.

A esta sesión asistirán los legisladores de las comisiones de relaciones exteriores de las asambleas legislativas de Centroamérica y Dominicana, así como miembros de las Cámaras Americanas de Comercio con sede en la región.

Analistas como Stephen Johnson, encargados de asuntos latinoamericanos, de la Fundación Heritage, predijeron que en el Senado no habrá mayores inconvenientes para el TLC, pero se espera más resistencia en la Cámara de Representantes.

Hoy se pondrá a prueba la teoría de Johnson. Antes de estas dos audiencias, el congresista demócrata, Javier Becerra, de la Cámara de Representantes, pronosticó a la agencia de noticias AP que el TLC no será aprobado, mientras que el senador republicano Saxby Chambliss, teme que el Tratado merme los programas de apoyo para el sector agrícola estadounidense.

La Casa Blanca no está dispuesta a dejarse ganar la batalla en la Cámara de Representantes. Ha designado a Kevin Brady, republicano de Texas, como el “hombre clave” para conseguir los votos necesarios para las leyes de aplicación del TLC.

El apellido Brady ha resonado en Centroamérica, prácticamente desde antes de que el Presidente George Bush consiguiera la aprobación de la Autoridad de Promoción Comercial (TPA) que le facultó a negociar tratados con otros países.

Hombre clave

Fue Brady el que junto a Robert Zoellick, ex representante comercial, anunciaron que Estados Unidos comenzaba a negociar un TLC con la región, en 2003, mismo año en el que encabezó giras al istmo, junto a diputados republicanos como Cass Ballenger, Marsha Blackburn y Jerry Weller.

Brady es el “hombre clave” para fraguar votos a favor. Está en el Comité de Medios y Arbítrios de la Cámara de Representantes, instancia considerada la más importante del Congreso, por tener gran alcance en la jurisdicción de toda ley referente a impuestos, comercio internacional y seguridad social.

Brady presta además sus oficios en el Comité de Seguridad Social y el Subcomité Comercial. Su actual cargo lo ocupó George W. Bush, y en los últimos años su principal actividad se centra en el comercio internacional.

Su rol es neutralizar o esquivar, con votos válidos, a sus compañeros demócratas en la Casa de Representantes que alegan que el TLC tiene débiles cláusulas laborales y de medio ambiente.

También enfrentará a algunos republicanos opuestos al acuerdo por representar a las industrias azucarera y textilera, que se sienten amenazadas por la competencia centroamericana.

En el Comité de Finanzas del Senado, los demócratas en contra del acuerdo son respaldados por Max Baucus, de Montana, principal miembro del mencionado comité y encargado de dictaminar asuntos relacionados con el libre comercio.

Hace un año declaró: “Quiero enfocarme hoy en un solo punto, y es lo laboral. Creo que el principal objetivo de nuestra política de comercio debería ser mantener y crear empleo”.

En esa instancia, “el hombre clave” es el senador republicano de Iowa, Charles Grassley, presidente del Comité de Finanzas del Senado, quien sostuvo hace una semana que está “totalmente confiado” en que el TLC será aprobado por el Congreso.

Pero ayer, su versión fue distinta, al considerar la creciente preocupación de azucareros, textileros y laboristas: “Este es el acuerdo bilateral más duro que haya tenido que llevar ante el Senado... No sé si tendrá éxito”, citó la agencia Reuters.



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