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Con el pie izquierdo

La Sub-17 cayó en su debut en Costa Rica. Su rival fue muy superior

Publicada 13 de abril 2005, El Diario de Hoy

Cabezas bajas. Fernando Flores y Joel Serrano dejan la cancha con cierta impotencia. Hicieron un segundo tiempo aceptable y estuvieron cerca del gol.Foto: EDH

Periodista: Víctor Zelada Uceda
Fotoperiodista: Mauricio Castro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


Hubo lucha, hubo ganas, pero no se pudo vencer a la historia. La Selección Sub-17 perdió 3-0 contra la de Estados Unidos, un rival al que nunca pudo vencer en esta categoría, en el partido inaugural del Grupo A del premundial que se realiza en la ciudad de Heredia, en Costa Rica. Después de que en el medio tiempo los norteamericanos habían sentenciado con un 2-0, la selección cuscatleca dejó la sensación de perder con hombría, tras un segundo tiempo en el que se vio mejor la Selecta.

Sin embargo, Estados Unidos demostró en la cancha por qué partía como favorito. El técnico John Hackworth envió una ataque con cinco hombres: David Arvizu, Preston Zimmerman, Ryan Soroka, Kyle Nakawawa y Jeremy Hall.

El Salvador entró con cierta reserva, algo que a la postre le saldría muy caro. El primer gol lo convirtió Soroka, quien como Juan por su casa ingresó al área, y la defensa sólo pudo observar cómo vencía con facilidad al portero Benji Villalobos.

Diez minutos después cayó el segundo. A los 26’, por medio de Nakawawa, quien recibió un pase dentro del área de Arvizu por la zona derecha. El remate dejó sin opciones al guardameta salvadoreño.

Luego, en un par de acciones, Zimmermann ganó con velocidad e hizo ver mal al lateral izquierdo Jhonny Hernández.

El aviso de un tercer gol se sentía. La presión llegó al banquillo nacional, ya que Cocherari envió a todos los suplentes a calentar.

Josué Flores y Víctor Turcios trataron de rescatar la moral del equipo al intentar tiros de larga distancia, pero que fueron atajados por Bryant Rueckner.

Por arriba. Besagno, de Estados Unidos, pelea contra el cuscatleco Josué Flores. El partido se desarrolló ante una escasísima cantidad de público.Foto: EDH

El centrodelantero César Vásquez se perdió en el juego tras querer respetar jugadas de laboratorio dentro del área, cuando bien pudo tirar a marco y anotar.

La reacción

Si en los primeros 45 Estados Unidos dijo quién mandaba, la tortilla casi se le da vuelta en el complemento. Los dirigidos de Cocherari tuvieron un cambio de actitud.

Joel Serrano apareció como un líder, junto a Josué, Jilber y Víctor. Cada uno intentó tirar a marco para asustar al meta norteamericano.

Tanta fue la presión cuscatleca, que fue hasta el 53’ que Estados Unidos encontró su primera jugada ofensiva de la segunda mitad. Zimmerman, aunque lucía cansado, siguió siendo el hombre de mayor peligro.

El capitán Josué Flores se echó al hombro al equipo y trató de buscar cada pelota. Pero el buen trabajo se cayó cuando al 62’ Serrano cayó a tierra, tras un choque con un rival. Una contractura muscular le impidió terminar el juego.

Con el ingreso de Mario Mónico, el ritmo salvadoreño bajó, porque se dedicó más a la marca que a la creación, algo que Serrano estaba haciendo bien.

La búsqueda por anotar un gol se vino abajo cuando al 88’, Soroka –por la izquierda– envió un centro a Zimmerman, quien cruzó el tiro y botó el trabajo que se hizo en los 45 minutos finales. Así sellaron el definitivo 3-0.

Como balde de agua fría cayó ese último tanto en el banquillo salvadoreño. Cocherari reflejaba impotencia, y se sentó en su silla, tras ver que la reacción se frenó.

El Salvador arrancó con el pie izquierdo, pero es cierto que fue contra el rival más difícil. Mañana, contra Costa Rica, nada menos que el anfitrión, se juegan todo.

El calor familiar

"¡Vamos, chicos, no se rindan. Demuestren que ustedes también pueden!”, gritó Elí Hernández, uno de los 15 salvadoreños que llegaron al sector de sombra del Eladio Cordero para apoyar a la Selecta.

Elí tenía motivos para salir afónico del estadio. Su hijo, Jhonny Hernández, era uno de los guerreros nacionales contra Estados Unidos. “Hice un gran esfuerzo por venir aquí. Vine ayer (lunes) para estar con mi hijo. Rergreso el miércoles, pero quise estar aunque sea sólo por el juego inaugural. Jhonny algún día podrá decir que estuve con él cuando viajó a Costa Rica”, comentó.

Otro que vivió y sufrió fue Luis Gregorio Flores, padre de Josué, el capitán del conjunto cuscatleco. “Soy doctor y tengo mi clínica. Dejo el negocio por una semana con tal de estar aquí. Salí en la madrugada del lunes, pues me transporté por bus, pero el cansancio se va cuando uno ve a sus hijos jugar”, acotó Flores.

Él llevó la única bandera azul grande para poner color en las gradas. Y aprovechó para filmar algunos tramos del encuentro.

Corazón cuscatleco

Mario Guerra es otro ejemplo. Reside en Costa Rica desde hace unos 23 años, pero nació en El Salvador. “Soy de Armenia, y como guanaco sigo a mi país a varias partes. Si va a Los Ángeles, allí voy. Y si viene aquí, no me pierdo ningún partido. Quiero a mi patria, aunque ya hable como tico", explicó Guerra.

También le va a Costa Rica, pero cuando le toca jugar contra El Salvador. Se inclina por la cuscatleca. “Lo siento, Costa Rica, pero si vas a chocar con la azul, allí ya no te elijo”, expresó Guerra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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