Agencias
El Diario de Hoy
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La
Sociedad Interamericana de Prensa manifestó ayer su preocupación
por la politización imperante en Nicaragua en torno a una reforma
constitucional que incluye una política fiscal dirigida a los medios
de comunicación que vulnera principios fundamentales sobre libertad
de expresión.
La delegación de la SIP, liderada por el presidente de la Comisión
de Libertad de Prensa e Información, Gonzalo Marroquín,
Prensa Libre, Guatemala, mantuvo reuniones ayer con el ministro de de
Gobernación, Julio Pasquier, en representación del presidente
Enrique Bolaños; con el ministro de Hacienda, Mario Arana; con
el presidente de la Comisión de Asuntos Económicos, Finanzas
y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Ballardo Arce, así como
legisladores de diferentes bancadas de esa comisión; y con periodistas
y empresarios periodísticos de la prensa, radio y televisión.
Además de Marroquín, integraron la delegación de
la SIP los vicepresidentes regionales José Roberto Dutriz, La Prensa
Gráfica, El Salvador y Jorge Canahuati, La Prensa, Honduras; así
como el director de Libertad de Prensa, Ricardo Trotti.
Polémica
La SIP sostiene, como lo establece la Declaración de Chapultepec
y la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión
de la OEA, que no deben ser utilizadas como instrumento para premiar o
castigar a los medios de comunicación y a los periodistas, las
legislaciones fiscales, la asignación de licencias y permisos para
radio y televisión, ni el otorgamiento de la publicidad oficial,
manifestó Marroquín.
En Nicaragua se ha abierto una polémica en torno a la reforma del
Art. 68 de la Constitución y la posterior aprobación por
el Congreso de la Ley de Equidad Fiscal que modifica sustancialmente las
exoneraciones tributarias para los medios de comunicación.
Bolaños, en consideración de que la quita de la exoneración
viola preceptos sobre libertad de expresión, vetó la ley
e impugnó la reforma constitucional.
Diputados sandinistas y liberales, impulsores de la reforma y la ley,
negaron a la delegación de la SIP que la motivación de la
reforma fuera para castigar a los medios, postura que contrastó
con las opiniones manifestadas por los representantes del gobierno y periodistas.
Peligro
Marroquín agregó la preocupación de la SIP de que
en el continente americano cada vez más, es usual que los
políticos intenten castigar o controlar a la prensa por medio de
la aprobación de leyes, manipulación de la publicidad oficial
y limitaciones a la información en poder del Estado, todo lo cual
constituye un peligro y limitación a la libertad de prensa.
En materia de iniciativas legislativas sobre acceso a la información
pública y transparencia, la delegación de la SIP manifestó
su interés de poner a consideración de los poderes públicos
recomendaciones sobre el contenido que debe tener una ley de esta naturaleza
para que cumpla con el propósito de que las autoridades pongan
a disposición de los ciudadanos, en forma oportuna y equitativa,
la información generada por el sector público.
La delegación también expresó el beneplácito
de la SIP por la condena judicial a favor del crimen contra la periodista
María José Bravo, ocurrido el 9 de noviembre del 2004, hecho
que fue esclarecido con celeridad y prontitud, y que crea en Nicaragua
un antecedente importante para combatir la impunidad que rodea a la mayoría
de los asesinatos contra periodistas en las Américas.