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Pescadores piden ayuda

Son cerca de 200 los pobladores que buscan formas de vivir. La asistencia sólo llega a los que están organizados. Camaroneros acatan y aplauden la disposición

Publicada 7 de abril 2005, El Diario de Hoy

En la costa. La División Marítima de la PNC participa en la inspección de naves para evitar que violen las disposiciones. Apoya la Fuerza Naval. Fotos EDH

Insy Mendoza
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Hay al menos 600 familias de pescadores en La Unión que sufren serios problemas económicos debido a la veda impuesta para pescar camarones, durante los próximos dos meses.
Esto debido a una limitación impuesta por el Centro Nacional de Desarrollo Pesquero, Cendepesca, que facilita asistencia en alimentos a los que están asociados en cooperativas, pero no a quienes desarrollan esa labor de manera independiente.

En la zona del Golfo de Fonseca hay cerca de 18 barcos camaroneros atracados desde el uno de abril. Sus trabajadores han buscado otras opciones para ganarse la vida, además de la ayuda estatal que reciben.

Víctor Montiel no tiene esa suerte. Vive en el cantón El Güisquil y toda su vida se ha dedicado a la pesca de camarón de manera artesanal. Hoy se conforma con la extracción de curiles para ganar unos centavos.

Jesús Ventura vive una situación similar. Reside en la isla Zacatillo y afirma que en ese sector hay cerca de 200 personas con dificultades parecidas.

No es para todos


Las cooperativas de pescadores deben justificar la necesidad de alimentos para sus socios durante la veda. Quienes no están organizados no tienen derecho a asistencia, expresó Miguel Vásquez, inspector de Cendepesca.

En La Unión existen cerca de 3 mil pescadores y la mayoría no enfrenta problemas, porque venden otros productos del mar.

Recorrido. Mario Salaverría en uno de los barcos. Fotos EDH

Vásquez detalló que la prohibición sólo se refiere al camarón pescado en su hábitat natural. Los criados en estanques pueden ser vendidos sin problemas.

Los barcos camaroneros tampoco se unen a las quejas.

Herbetth Ventura, guardia de uno de los barcos, indicó que desde el uno de abril, al iniciar la prohibición, las naves están atracadas. “Somos optimistas. Así se protege la especie”, piensa.

Estima que cada día de veda, un barco deja de capturar dos mil 500 libras de camarones.
Mientras las opiniones son encontradas, personal de la Fuerza Naval, Cendepesca, División Marítima de la PNC y otros organismos velan por que se cumplan las restricciones.

Para ello revisan las redes y si son camaroneras, las decomisan junto a la nave en que es usada.

Multas son hasta por 30 salarios

La advertencia es clara. Además del decomiso de producto y equipos, quienes infrinjan la disposición pueden ser multados hasta por el equivalente a 30 salarios mínimos, advirtió el ministro de Agricultura y Ganadería, Mario Salaverría.

El funcionario recorrió el lunes Puerto El Triunfo, en Usulután, para verificar el cumplimiento de la veda.

Según detalló, en 2004, la producción camaronera alcanzó los dos millones 270 mil libras y debe mantenerse.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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