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Carlos Balaguer
El
Diario de Hoy
palabrasbalaguer@gmail.com
Mi novia de un día sólo mía una sola vez. En el
reino de un solo amanecer un instante duró tu sonreír. Bajo
el sol tan breve nuestro abrazo, nos quedamos para siempre entrelazados.
Como dos fantasmas que ató la tempestad, nos volvimos uno solo
en esa noche inmensa del amor.
No existían promesas que cumplir si el mañana tal vez no
llegaría. En el lapso breve de nuestro adiós te quedaste
cautiva en mi dolor como lumbre de amor amada mía...
Tan breve el delirio. Tan breve la vida de nuestra ilusión. En
el mundo de un sol que no volvió tú tenías la edad
de una flor. Y en el cielo el astro matinal sólo duró el
instante del alba amaneciente.
Breve nuestro sueño, la aurora imposible que nos alumbró.
De un instante la vida de tus alas. Como breve la entrega de los dos...
Tan breve el camino, tan breve mi sombra que fue tras de mí, buscando
la estrella del amor. Ya no soy el mismo que pasó. Fueron uno el
hombre y la sombra que al final borrara por igual el vendaval.
En el cosmos de un día sin final se quedaron tus sueños
sin volar. Sólo un beso duró la eternidad. Tú tenías
tan sólo un día más para elevar cometas de papel...

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