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| Marcado. A pesar de que Álex Campos tuvo
pocos espacios como en el de la imagén que lo marca David Rivas,
logró anotar los goles migueleños. Ya lleva 4. Foto
EDH |
William
Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La hinchada emplumada volvió a celebrar en grande. El ambiente
en el Juan Francisco Barraza denotó que el Águila podía
tener una de esas noches mágicas y poder celebrar una vez más.
El Águila Negra sonó y fue cantado a todo pulmón,
las luces en el cielo migueleño también dio la sensación
de que nada podía terminar con el carnaval. Y así fue.
Mas para poder celebrar, el Águila tuvo que sufrir y llorar las
lesiones de dos de sus jugadores. Al minuto 7, Ludwing Meraz abandonó
la cancha y al 10 Marvin Benítez salió después de
chocar contra Roberto Erazo.
A pesar de los cambios, los migueleños no perdieron la agresividad
con la que jugaron la primera mitad. El panameño Julio Medina llegó
el lugar de Meraz y fue una de las piezas claves.
El canalero le dio la salida a su equipo y puso los ritmos. Por primera
vez, Medina fue, junto a Jorge Rodríguez, el cerebro del mediocampo
negronaranja.
En Once Municipal fue obvia la ausencia del brasileño Paulo Cesar
Rodrigues. Los canarios no tuvieron un hombre que fuera el enganche entre
los atacantes Alessandro de Oliveira y Anel Canales, quienes poco hicieron
frente a los zagueros orientales.
Águila no tuvo ocasiones antes del primer tanto, las llegadas frente
al área de Ósmar Martínez fueron continuas. Así,
al 26, en el medio campo nació una jugada colectiva. Álex
Campos pasó de taco al Zarco, quien abrió por la derecha
para Fabio de Azevedo, éste al borde del área sacó
disparo que soltó Martínez. Campos ingresó de frente
y ante la marca de Roberto Martínez (quien terminó el juego
con una lesión en la clavícula izquierda) puso el 1-0.
Dos minutos más tarde, y después de un contragolpe, Águila
liquidó a los ahuachapanecos. Gerson Vásquez mandó
un pase de más de 40 metros que ganó la espalda de los defensores
canarios. El Murciélago, con un derechazo de primera,
hundió la pelota en el ángulo derecho de Martínez.
En la segunda mitad, el Once Municipal logró sacudirse la presión
de los migueleños, pero perdió fuerza al ver como Roberto
Erazo se fue expulsado al 73.
En los últimos minutos, ambos equipos tuvieron ocasiones claras
de sumar. De Azevedo perdió en un mano a mano frente a Martínez,
después de un pase de Medina al 89. Un minuto después, Aníbal
Ávalos no fue capaz de descontar en una acción igual.
La victoria da un gran respiro al Águila, ya que al menos se aleja
de la zona del repechaje.

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