 |
| Diferentes grupos sociales cuestionaron la legalidad
de desconectar la sonda alimenticia de Schiavo. Foto/
Reuters |
Reuters
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Terri Schiavo, la mujer con daño cerebral que levantó una
polémica en Estados Unidos acerca del derecho a morir, falleció
hoy en Florida, a los 41 años, informó un portavoz de la
familia.
"Ella acaba de morir", dijo Paul ODonnell, un monje franciscano
y asesor espiritual de los padres, Bob y Mary Schindler, quienes estuvieron
enfrascados por siete años en una batalla legal contra el esposo
de la mujer para mantenerla con vida.
Schiavo murió 13 días después de que una corte ordenó
que se le retirara el tubo de alimentación que la mantenía
con vida.
Ella sufría un estado vegetativo permanente desde el ataque cardíaco
que sufrió en 1990, que le impidió la llegada de oxígeno
y le causó un daño irreparable.
 |
| Imagen de Terri Sciavo de hace 15 años,
antes de sufrir el ataque cardíaco en 1990. Foto/
AP |
Los tribunales favorecieron siempre a su
esposo y guardián legal, Michael Schiavo, en la decisión
de que ella no hubiera querido vivir así y que se le debería
dejar morir.
Pero los Schindler pelearon en las cortes para prolongar la vida de su
hija y ganaron el apoyo de una serie de cristianos conservadores, activistas
anti abortos y a favor del derecho a la vida.
El Congreso, dominado por los republicanos, se apresuró a aprobar
una ley especial después de que se le retirara el tubo de alimentación
el 18 de marzo para permitir que los padres elevaran el caso desde las
cortes estatales a las federales.
Pero los esfuerzos políticos, tanto del Congreso como del mismo
presidente George W. Bush, que según las encuestas de opinión
resultaron ampliamente impopulares, no lograron su cometido después
de que los jueces federales rechazaron el pedido de los padres de reinsertar
el tubo conectado a través del ombligo de la mujer.