 |
| Silencio. Por miedo a infecciones, el Sumo Pontífice
está cada vez más aislado del mundo exterior.
Foto: EDH/AP |
AGENCIAS
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Juan
Pablo II recibe alimentos por medio de una sonda que entra por su nariz,
dijo el Vaticano ayer, poco después de que el pontífice
apareciera a su ventana que da a la Plaza de San Pedro e intentara en
vano hablar.
El vocero del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, dijo que la convalecencia
del Papa, de 84 años, era lenta y progresiva.
El objetivo de la sonda es mejorar la ingestión calórica
y ayudar a una efectiva recuperación de fuerzas, dijo el
portavoz en un comunicado.
Navarro Valls emitió el primer parte médico sobre Juan Pablo
desde el 10 de marzo, tres días antes de recibir el alta, y aparentemente
salía al cruce de informes de prensa según los cuales el
Papa podría volver al hospital para que le insertaran una sonda
alimentaria en el estómago a raíz de dificultades para tragar.
No había sonda a la vista cuando Juan Pablo apareció en
su ventana ayer.
La colocación de una sonda alimentaria es un procedimiento usual
para las personas que requieren nutrición suplementaria.
La sonda nasogástrica, como la que se insertó
a Juan Pablo, es un tubo de plástico que ingresa por la nariz,
pasa por la garganta y desciende al estómago. A través de
ésta se le suministran alimentos líquidos. Si bien es molesta
para el paciente, no requiere anestesia ni cirugía.
La doctora Barbara Paris, directora de geriatría en el Centro Médico
Maimónides de Nueva York, dijo que la sonda nasogástrica
podría ser un recurso temporario para mejorar su alimentación
mientras se recupera. Pero también podría ser un paso previo
a insertarle una sonda permanente directamente en el estómago.
La llamada gastrotomía endoscópica percutánea requiere
una incisión en el abdomen para introducir la sonda en el estómago.
La sonda nasogástrica es una solución menos traumática
y más sencilla, dijo Paris.
La declaración del Vaticano dice que Juan Pablo pasa muchas
horas sentado en un sillón, celebra la misa en su capilla
privada y mantiene reuniones de trabajo con sus asistentes para
seguir directamente las actividades de la Santa Sede y la vida de la Iglesia.