 |
| Iguales. El líder de segunda llegó
a traer un trabajado empate al Juan Francisco Barraza. Foto:
EDH |
Miguel
Ventura
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El cuadro aguilucho sudó sangre ayer para sacar un empate apurado
a un Fuerte San Francisco que nunca se entregó, en el Juan Francisco
Barraza.
Si bien es cierto los emplumados mostraron una actitud positiva a la hora
de encarar a la meta contraria, volvió a aparecer el sempiterno
problema de la definición.
Porque el dominio aguilucho fue más un espejismo que otra cosa.
Águila llegaba y llegaba, y no definía.
En esas estaba el partido cuando al minuto 32, los franciscanos aprovecharon
una de las pocas llegadas y se fueron arriba por medio de Pablo Rocha,
después de que Carlos Quintanilla lo habilitara desde la banda
izquierda.
Águila siguió con el mismo tren de juego. Mejor trato del
balón, abrió el terreno de juego para desde ahí asistir
a los delanteros, pero siempre encontró la defensa santarroseña
bien parada o los atacantes no atinaban a meter la pelota.
Jugadores como Jorge Wagner, Nahum Galdámez, Marvin Benítez,
Álex Campos y Fabio de Azevedo buscaron siempre el arco rival,
pero no lograban perforarla.
El complemento fue la misma tónica. El ingreso de Sequeira y Corrales
tampoco fue la solución que buscaba el Chiqui.
Pero los aguiluchos daban la sensación de que el empate no tardaba
en llegar. Pero este tuvo que esperar hasta el entretiempo.
Al minuto 93, Óscar Fuentes, que está a prueba en el equipo
emplumado, sacó un disparo complicado para el portero del Fuerte,
éste rechazó la pelota para su propia cabaña, para
decretar un justo 1-1 para un Águila que mostró otra cara.

|