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| Alegría. Debajo de todos está Crespo,
autor del gol. Sorín es el que trepó más alto.
Foto: EDH/AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Argentina quedó en el umbral de la clasificación para el
Mundial 2006 al ganarle 1-0 a Colombia en Buenos Aires. Ahora sólo
necesita sumar tres puntos hasta que finalicen las eliminatorias sudamericanas.
Un tanto de Hernán Crespo a los 65 dio la victoria al equipo
albiceleste en un partido que controló con comodidad en la segunda
parte, después de la expulsión del colombiano Fabián
Vargas a los 41.
Colombia dominó las acciones en el primer tiempo, pero se dedicó
a defenderse en el segundo, ante un conjunto argentino tan ambicioso como
impreciso a la hora de plasmar en el marcador una notoria superioridad
cuando se hizo del balón.
Argentina ha sumado seis puntos en esta serie de dos encuentros en el
torneo clasificatorio, tras vencer a Bolivia en la altitud de La Paz por
1-2, mientras que Colombia ha quedado en una delicada situación
en la lucha por una plaza en el Mundial.
La selección colombiana controló el balón durante
los primeros 25 minutos sin que el conjunto argentino lograra tomar posiciones,
con sus centrocampistas permanentemente superados por la velocidad rival
y con Luis González y Riquelme alejados del juego.
Vargas fue expulsado por doble amonestación y el equipo de Rueda
no volvió a salir de su campo.
En la segunda parte Colombia prescindió de la creatividad de Hernández,
sustituido por Viveros, retrasó sus líneas y se impuso como
premisa la defensa de un punto.
Argentina tuvo entonces los suficientes espacios para elaborar un juego
absolutamente ofensivo y desde que salió del vestuario se instaló
en el área del visitante con el agregado de Galletti al tándem
de ataque Crespo-Saviola.
Los colombianos no dieron abasto en la tarea de rechazar balones entre
dos y tres veces por minuto como consecuencia de un ataque argentino sostenido
y cada vez más profundo, hasta que a los 65 minutos Crespo abrió
el marcador completando una veloz jugada hilvanada por Riquelme y Galletti.

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