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| Recreación. El sujeto ha sido
visto en casi todo el país .Foto EDH
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Geraldine
Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El hombre de la jeringa continúa siendo un tema actual, que genera
pánico e incertidumbre entre la población.
Ayer, las llamadas que denunciaban al sujeto llegaban a este rotativo
desde diferentes puntos del país y las cualidades que lo describen
varían entre las poblaciones.
Por ejemplo, en los alrededores de Metrocentro intentó atacar a
una estudiante, pero esta vez no vestía una camisa manga larga
sino una bata blanca de médico y portaba un prendedor con forma
de avión, según comentó un ciudadano que no quiso
identificarse.
El agente Héctor Hernández, destacado en la Policía
Nacional Civil (PNC) de Santa Cruz Analquito, en Cuscatlán, asegura
que las denuncias en esa zona apuntan a una persona de baja estatura y
piel morena.
En San José Guayabal, también en Cuscatlán, el sujeto
es de cabello rizado se aparece desnudo frente a sus víctimas,
asegura Hugo Rivera, residente del lugar.
En Ilobasco, la historia ya tiene cualidades de un hecho paranormal.
Según Misael Sánchez, residente de ese municipio, el pinchador
tiene la facultad de tomar forma de perro y una vez que ha cometido su
propósito se sube a un vehículo y vuelve a tomar forma humana.
Las historias continúan y las versiones sobre el misterioso hombre
de la jeringa se vuelvan cada vez más variadas y distorsionadas.
Uno de los denunciantes, que no quiso identificarse, afirma que el sospechoso
es originario del cantón La Loma en San Martín, pero debido
al alboroto que ha causado ha huido de su hogar y es protegido por sus
familiares.
Los agentes de la PNC de diferentes delegaciones a nivel nacional, atienden
las denuncias sin que hasta el momento hayan logrado la captura del hombre
que ha generado tanto temor.
Otros casos registrados
- En los años ochenta, cuando comenzó a conocerse de la enfermedad
del sida en el país, surgió el mismo rumor de un hombre infectado
con la enfermedad que decidió contagiar a otros con el mortal virus.
- En otros países el rumor dice que el pinchador coloca las jeringas
en los asientos del cine.

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