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Moldes para ciudadanos

Las artes son la base para crear sociedades productivas. Generan seres humanos equilibrados

Publicada 17 de marzo 2005 , El Diario de Hoy


Rosemarié Mixco
rmixco@elsalvador.com
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


Las canicas corrían de izquierda a derecha, de norte a sur. Rodaban sobre pequeñas cajas de cartón manchadas con pintura de agua.

La pureza de los tonos primarios dieron paso a combinaciones arbitrarias con el ir y venir de las chibolas. Edgardo plasmó una imagen atractiva.

Los artistas consagrados le llaman arte abstracto. El niño, oportunidad. En su mundo, el arte no existe como tal. Los colores y cartones son una forma de pasar el tiempo, de divertirse, de conocer conceptos. Una excusa para interrelacionarse con sus compañeros, de adquirir seguridad.

Edgardo tiene 11 años y a su extraña forma de hablar le llaman especial.

Él como sus 52 compañeros de clases son obra de lo que los médicos conocen como síndromes. Afecciones genéticas que les impiden desarrollar sus habilidades al ritmo que la sociedad exige.

Son diferentes, pero tan iguales como cualquiera. Son escasas, sin embargo, las personas que apuestan por el talento de los que aparentan ser ociosos.

Entre quienes invierten tiempo y amor en educar a los discapacitados, figuran nueve mujeres de la Fundación Amigos del Nuevo Mundo (Fundamundo).

A diario y desde hace 25 años, moldean las personalidades y talentos de esos pequeños especiales, gracias al apoyo del centro educativo Children’s World School y otras entidades.

Los frutos

Desde hace 4 años, las rutinarias clases de lectoescritura y fisioterapia fueron combinadas con ocho horas semanales de artes plásticas y manualidades. La idea de encaminar a los estudiantes por las veredas artísticas surgió ante la necesidad de formarlos para ser ciudadanos independientes y útiles.

Silvia de Marroquín, la coordinadora, ha visto recompensados sus esfuerzos. Al margen de discursos y planteamientos sicológicos, comprobó directamente las bondades de esa enseñanza.

Sus infantes –como les dice a los alumnos–, han mejorado su motricidad, reconocen conceptos (arriba, abajo, izquierda, derecha), identifican colores y texturas.

Sin límite. Humberto padece visión limitada, pero goza haciendo arte.Foto EDH

“Pero sobre todo, se sienten útiles”, reflexionó. El logro de transmitirles seguridad en si mismos va más allá de cualquier expectativa. Los chicos se aceptan como son, sociabilizan, controlan sus impulsos y son disciplinados.

“Claro, unos tienen más oportunidades que otros”, resaltó Teresa Guirola, directora del colegio.

En el ISRI, también hay talleres para ciegos. Desde hace tres años, Mónica García dedica cinco horas diarias a enseñar pintura y manualidades a 18 adultos.

Al igual que los menores de Fundamundo, ellos han identificado sus destrezas y, a través de éstas, las herramientas para convertirse en ciudadanos productivos.

Los más diestros en pintura son transferidos al grupo Tonatiú, proyecto artístico creado por Joalgar García. La agrupación se prepara para ofrecer una exposición los días 6 y 7 de abril.

 


 

Arte para qué

Educar a niños en las artes desde sus primeros años crea un público crítico y demandante, y desarrollan muchas otras potencialidades en una sociedad.

La directora teatral y formadora, Tatiana de la Ossa, explicó -en su oportunidad- por qué es primordial que los gobiernos inviertan en el desarrollo artístico.

Las artes, lejos de lo que muchos piensan, desarrolla las habilidades sicomotoras y la capacidad de concentración, afina la percepción, facilita el análisis, mejora la comunicación, pule la expresividad, alimenta la seguridad personal y, eleva la autoestima.

Todas estas bondades resultan eficaces a la hora de dirigir la educación de los discapacitados. Personas que al igual que los demás son beneficiados por este tipo de formación.

En la actualidad, el sistema de educación formal incluye las artes como títulos de la currícula que deben ejecutarse. Pero siguen siendo material alternativo al que en muchas instituciones no se le da un valor real.

Sensibles. Los ciegos trabajan a través del tacto. Foto EDH

“Son 40 horas de arte que se distribuyen en dos semanales, horas que son adjudicadas –en ciertos recintos– a los maestros que les hace falta una hora dentro de su jornada laboral”, detalló de la Ossa.

“El arte trabaja con muchas cosas desde el área conceptual hasta la sicomotora y afectiva. Es un desarrollo integral”
Tatiana de la Ossa
Directora de Teatro

 

Apadrínelos

-Los proyectos artísticos para discapacitados son minados por la falta de fondos.

-Tanto Fundamundo como el Centro de Rehabilitación para Ciegos necesitan padrinos que les ayuden a continuar con esta obra.

- También agradecen las donaciones de material plástico o reciclable, para trabajar en las manualidades.

-Si desea colaborar, comuníquese a Fundamundo al Tel.: 264-5667 o al Centro para ciegos al 225-8958.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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