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Casino Militar Tesoro en Ruinas

Santa Ana. Su belleza aún permanece en la mente de algunos santanecos. Es un patrimonio nacional

Publicada 17 de marzo , El Diario de Hoy

Eventuales. Mendigos construyen champas en el patio. Fotos EDH

Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


La estructura es un testigo mudo de fiestas y reuniones de antaño.

Sus paredes semidestruidas guardan historias de jolgorio y mucha diversión. Su techo, ahora corroído por el paso de los años, abrigó a miles de santanecos que buscaban un momento de sano esparcimiento.

Las mujeres, con sus largos vestidos de lujo y su sombrilla en mano, caminaban elegantemente del brazo de algún caballero por los salones.

Los días de fiesta eran esperados por muchos, sobre todo la alta sociedad local que aprovechaba las fechas para sociabilizar con diplomáticos y ministros de Defensa de Centroamérica, entre otras personalidades.

El punto de encuentro era el Casino Militar Centroamericano, el cual, hoy por hoy, es sólo un edificio viejo que no ha sido restaurado debido a la falta de recursos económicos de la Fuerza Armada. La fecha de su inauguración no está registrada, aunque se dice que fue por noviembre de 1906.

Para muchos, el evento constituyó una verdadera fiesta cívica que tuvo la presencia del Presidente de la República de esa época, José Escalón, autoridades locales y personalidades invitadas. El discurso de apertura fue pronunciado por Isidro Moncada.

“Mi madre me contaba que en la escalinata que llevaba a la segunda planta del Casino Militar había una estatua, elaborada por el escultor Pascacio González, muy reconocido en la época”, recordó Elena Bolaños de Arriaza, conocedora de la historia de Santa Ana.

Con estilo. Trabajo en marcos de puertas y ventanas donde confluyen herreros y ebanistas. Fotos EDH

Los diplomáticos y las personalidades eran hospedadas en la segunda planta del inmueble, donde los cuartos estaban lujosamente decorados.

Sin embargo, este recinto no era exclusivamente de los militares. En él también se celebraban las fiestas de las “megalitas”, que eran personas de la clase media, cuyas jóvenes no tenían acceso al Casino Santaneco.

Entonces, en el Casino Militar les daban la oportunidad de hacer sus celebraciones.

Los creadores

De Arriaza dice que la obra de hierro del Casino Militar fue elaborada en el taller de Herrería Nacional, fundada por el general Luis Gómez; el autor del plano fue Pascacio González y el encargado de la pintura y la ornamentación, Juan José Laínez, profesor de humanidades y letras, pintor y novelista salvadoreño.

“Todo el material utilizado era salvadoreño, a excepción del zinc, los clavos y el cemento. El costo total ascendió a unos 100 mil colones que en aquella época era un dineral”, afirma De Arriaza.

Valiosos. Detalles arquitectónicos que resaltan figuras de plantas. Fotos EDH

El edificio era de dos niveles. En el primero, hecho con ladrillo de cemento romano, habían dos grandes salones, diez piezas menores, dos baños, el salón de esquina que se utilizaba para las tertulias y una hermosa escalinata daba al segundo.

En este último, se encontraba un salón de recepción, un esquinero, un salón destinado a alojar militares y corredores amplios y circulares. “Lo que debía ser un patio estaba cubierto por una hermosa rotonda que descansaba sobre 32 columnas, formando así el gran salón circular de baile”, recordó la historiadora.

Las voces ciudadanas

La Fuerza Armada de El Salvador es la responsable de proteger este bien cultural, además de los civiles santanecos

“Hace más de dos décadas existió un comité pro restauración, pero
dejó de funcionar”
Cnel. José Antonio Fagoaga
Jefe de la Segunda Brigada

“Todo el material utilizado era salvadoreño, a excepción del zinc, los clavos y el cemento”
Elena Bolaños de Arriaza
Historiadora


El proyecto de de un centro social a museo

El Ministerio de Defensa trabaja en el monto que necesitaría la restauración del Casino Militar que podría terminar como un centro cultural

Ventanales. Los materiales a la vista. Fotos EDH

El correr de los años, las inclemencias del tiempo y el descuido convirtieron al majestuoso edificio en una ruina. Actualmente, no hay planes de restauración debido a la falta de recursos económicos.

No obstante, hay una comisión que está trabajando en la valorización del monto de lo que costarían los trabajos. Esto lo confirmó el actual comandante departamental y jefe de la Segunda Brigada de Infantería, de Santa Ana, coronel de Infantería José Antonio Fagoaga Cruz.

“Esta situación se ha hecho del conocimiento del Ministerio de la Defensa Nacional y ha emanado la orden a la Dirección de Ingeniería y Catastro para que haga la evaluación de los costos para una restauración, la cual no sería para que funcionara como antes sino para dar atención de visita a los turistas para que conozcan en detalle su historia”, explicó Fagoaga Cruz.

De acuerdo con el jefe militar, hace más de dos décadas existió un comité pro restauración, pero dejó de funcionar y el edificio se fue deteriorando.

“Estamos conscientes de que es una unidad de pertenencia y verdaderamente requerimos el apoyo de otras entidades por ser patrimonio cultural, lo que significa que hay que hacerle una fuerte inversión”, dijo Fagoaga Cruz, quien agregó que para la restauración necesitarían la autorización del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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