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Examen semi aprobado

Algunos jugadores convencieron a Cavagnaro para integrar la selección de la Segunda División

Publicada 17 de marzo 2005, El Diario de Hoy

Ramón Avilés domina ante la marca de un rival. Foto EDH


Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


Fue una verdadera lástima para quienes no llegaron ayer por la noche al polideportivo Victoria Gasteiz, de Nejapa, y un tiempo bien aprovechado para un promedio de 150 personas que asistieron al juego, ya que se pudo ver en el engramillado el nuevo esquema que se le quiere implantar al fútbol salvadoreño.

Lo de menos era el resultado, no era un partido para evaluar los goles, pero sí la definición de las jugadas y la conjunción de éstas.

Aun así, el combinado de Segunda División se llevó el juego 1-0 ante un aguerrido Nejapa, que se lució en la segunda parte.

Los primeros quince minutos demostraron la novatez de un equipo que se armó con cualidades de clubes de Segunda y Tercera divisiones, para formar un posible representantivo nacional.

Pero estos mismos deslumbraron en el correr del reloj. Algunos, pese a que jugaron en posiciones poco habituales, se vieron bien en la cancha.

Luis Perla y Luis Anaya, de Dragón y Platense respectivamente, armaron una muralla en la defensa. Éstos se combinaron bien con Ramón Avilés, del Nueva Concepción, de Tercera División, quien gravitó en la media con Juan Carlos Pichinte.

En general, el juego se mostró aceptable, pese a que en la segunda parte, el combinado fue exigido en serio, ya que el conjunto de Nejapa se rearmó en la media con tres volantes le puso la esencia del juego.

Sin embargo, las instrucciones del seleccionador nacional Carlos Cavagnaro causaron efecto positivo en los jugadores.

Luis Sosa y Geovanni Romero le dieron salida por las bandas al equipo y alegría al fútbol, ya que desbordaron en esporádicos contragolpes, debido a que el juego se situó en la media cancha, pero fue al minuto 90, gracias a un tiro libre cobrado por Ramón Avilés, que el combinado vio culminado el trabajo.

Avilés estrelló en las manos del arquero una pelota, la cual se estrelló en el palo y apareció Romero para hundirla y sellar el capítulo histórico en busca de la selección de la Segunda División.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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