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Entusiasmo. Los juegos fortalecen habilidades y estimulan la diversión
en equipo. Margarita Marroquín dirige a varios de sus discípulos
en los ejercicios, como parte de las actividades diarias. Foto
EDH / Iris Lima
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Iris Lima
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Por 35 centavos de dólares diarios,
un niño o niña recibe dos tiempos de comida, dos refrigerios,
estimulación temprana y mucho cariño.
Tanto que las escenas de quienes el primer día lloran cuando sus
madres los dejan se convierten en carcajadas y el entusiasmo de volver
al día siguiente con sus amiguitos.
Es el resumen de la historia de las guarderías municipales de Santa
Ana. Son dos y están situadas en diferentes lugares de la ciudad.
En cada una atienden a cerca de 100 infantes, la mayoría hijos
de vendedoras de los mercados o empleadas de maquilas.
Servicio
No es una labor sencilla. Cuidar a pequeños es asumir una gran
responsabilidad. Más cuando aún usan el biberón o
por su corta edad necesitan dietas especiales y cuidado continuo.
Pero gracias a quienes laboran en esos sitios, muchas personas pueden
dedicarse a las labores diarias sin preocuparse por los pequeños
que ahí son atendidos con esmero.
Ana Silvia Quintana es una madre de 27 años. Ella vende en el mercado
y hace algún tiempo, de manera accidental, su pequeña de
tres años fue quemada con un recipiente lleno de leche caliente.
Preocupada por los riesgos que representa tener a la pequeña en
su lugar de trabajo, prefirió llevarla a uno de los Centros de
Desarrollo Integral Municipal que es el nombre de las guarderías.
Se sorprendió por las bajas cuotas que les cobran y más
al observar que verdaderamente los pequeños son bien atendidos.
Son 18 personas que trabajan en ambos centros. Uno se encuentra en la
colonia Río Zarco y otro en el barrio Santa Lucía.
Jorge Adalberto Morales, gerente de desarrollo social de la alcaldía,
explica que periódicamente realizan encuestas entre los padres
de familia para evaluar el servicio que sus hijos reciben.
La más reciente, hecha a finales de 2004, define que el 94 por
ciento de los entrevistados considera que la atención se encuentra
entre buena y excelente.
Los dirigentes de las entidades quieren conservar y elevar estos niveles
de aceptación.
Sólo para la gente pobre
Las personas interesadas en aprovechar las atenciones
que proporcionan las guarderías municipales deben cumplir algunos
requisitos.
- Los niños deben tener edades entre dos y seis
años.
- Se presentan exámenes de heces, orina y sangre de cada pequeño.
- El progenitor debe comprobar que es una persona de escasos recursos.
- También demostrar que está trabajando.
- Cada día de atención cancela 35 centavos de dólar.
- Los horarios de atención son de siete de la mañana a cuatro
de la tarde, de lunes a viernes.
- Los responsables de las instituciones piden a los padres de familia
ser puntuales en las horas de entregar y recoger a los pequeños,
para evitar complicaciones o que éstos se desesperen.
Trabajo de gran alegría
Romeo tiene dos años y llora cuando su madre lo
entrega a Margarita, la maestra que lo atenderá en el Centro de
Desarrollo Integral del barrio Santa Lucía. Es el segundo día
que el pequeño pasará en el lugar y ella debe trabajar.
Pasan menos de diez minutos y ya Romeo está entretenido. Se asombra
al ver al grupo de compañeros que juega. Suena una campana y él
no comprende los gritos de júbilo de los niños, es la hora
del desayuno.
La jornada sigue en las aulas de clases, donde la enseñanza es
un juego continuo.
Margarita deja caer al suelo los juguetes que están en una caja
y los niños se acercan para tomar los de su preferencia. Hay risas,
gritos, juegos en los que las trabajadoras se incorporan.
Transcurre la mañana y llega la hora del almuerzo. La tarde es
de más juegos, otro refrigerio y luego el momento en que sus progenitores
llegan a recogerlos.
Jornada de formación
A los pequeños se les enseña a través
del entusiasmo y diversión continuos. Docentes y auxiliares conocen
las técnicas para hacerlo de manera adecuada.
1 En grupo
Varias niñas se divierten durante un recreo. Aprenden a jugar
juntas y son supervisadas por una docente. |
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2 La cocina
Mientras los infantes se divierten y educan, varias mujeres preparan
la comida que se les entregará. Lo hacen en dietas balanceadas. |
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3 A comer
Pese a su corta edad, los comensales mantienen el orden a la hora
de desayunar o almorzar. |
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4 Descanso
Una siesta después del mediodía les permite reponer
energías antes de empezar los juegos de la tarde. |
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5 Habilidades
Usar juguetes pequeños estimula el uso de manos y dedos, además
de impulsar la creatividad de cada niño. |
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