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El legado del genio Kasparov

Ajedrez. El campeón ruso dijo adiós y dejó atrás un formidable récord inimitable.

Publicada 12 de marzo 2005, El Diario de Hoy

Maestro. La imagen inconfundible del campeón ruso mientras enfrentaba al rival de turno. Kasparov gobernó el ajedrez mundial por más de 20 años. Foto EDH

DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El ruso Garri Kasparov, número uno del mundo desde hace 20 años, deja un hueco casi imposible de cubrir con su adiós al ajedrez profesional anunciado tras ganar el torneo de Linares.

Kasparov se proclamó a los 22 años el 130. campeón del mundo en la historia del ajedrez al batir en noviembre de 1985 a su compatriota Anatoli Karpov por 13-11, y fue al mismo tiempo el ajedrecista más joven en cabeza del ranking mundial.

Antes del histórico choque con Karpov, el ex campeón mundial Mijail Botvinnik, antiguo mentor de Kasparov, le dio el último consejo: “Tú juegas sin duda mejor, pero mantén siempre en el subconsciente que también puedes perder”.

Kasparov nació el 13 de abril de 1963 en Bakú, Azerbaiyán, que en aquel entonces formaba parte de la Unión Soviética. Ascendió como un meteoro.

A los 12 años fue campeón de Azerbaiyán, a los 13 campeón de la URSS y a los 16 campeón mundial juvenil. En 1980, a los 17 años, obtuvo el título de Gran Maestro y en 1982 era ya el número dos del mundo.

Con su “eterno rival” Karpov, Kasparov jugó en total 120 partidas de campeonato del mundo con un récord absoluto de reflexión de 600 horas.

Desilusión

Kasparov se marcha ahora un tanto amargado por el caos que reina en el mundo del ajedrez, que le impidió reconquistar el título.

El gran maestro ruso perdió la corona en 2000 ante su compatriota Vladimir Kramnik y el planeado enfrentamiento contra el actual campeón mundial de la FIDE, el uzbeko Rustam Kasimdzhanov, al final no se concretó.

El campeón ruso se fue afirmando que el ajedrez mundial atraviesa una gran crisis y que no hay jugadores que puedan causar un impacto como el de Bobby Fischer o él mismo.

Kasparov, que adora Linares, no olvidará nunca la localidad andaluza donde debutó hace 15 años y volverá gustoso como invitado de honor. Y mantendrá siempre en el recuerdo que de las 168 partidas que jugó en el “Wimbledon del ajedrez” sólo perdió siete.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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