Francis
Pisani
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El tagging está de nuevo a la moda. No se trata ya de los graffiti
estéticos o agresivos pintados sobre muros y metros de nuestras
ciudades.
En el ciberespacio son etiquetas pegadas por los usuarios a fragmentos
de información virtual como marcadores de páginas web, fotos
o artículos de periódicos.
Al igual que los graffiti de ayer son una expresión popular pero,
tratándose de la internet, emergen como una nueva forma de clasificación
no estructurada, hecha desde abajo, por la gente.
Para
consultar sobre el tema
-del.icio.us http://del.icio.us/
-u Las tags de Howard Rheingold http://del.icio.us/tag/rheingold
- Lista de tags populares http://del.icio.us/tag/
- Tags sobre Barcelona http://del.icio.us/tag/barcelona
- Flickr http://flickr.com/
- Technorati http://www.technorati.com/
- Release 1.0 http://release1-0.com/
- Artículo sobre Furl: www.francispisani.net/2004/12/trabajo_fino_co.html
- Artículo sobre Flickr: www.francispisani.net/2005/01/dos_programas_g.html
- Sitio de David Weinberger: www.evident.com/ |
Además del placer que nos puede dar ese nombre
original del.icio.us (delicious quiere decir delicioso en inglés;
escrito con los puntos es la dirección de un sitio) ofrece tres
servicios que lo hacen la punta de lanza de la moda del tagging.
El primero, permite reunir nuestros marcadores favoritos en una página
web y utilizarlos desde cualquier computadora.
El segundo, posibilita pegar una etiqueta (tag en inglés)
en los sitios ubicados. Resulta en una clasificación no estructurada
ni determinada de antemano por los organizadores.
Uso público
Sin embargo, el mayor interés de del.icio.us, es
que dichas etiquetas pueden ser públicas. La clasificación
se vuelve social y nuevas redes se constituyen en función de intereses
comunes, pasajeros o no.
Quienes, por ejemplo, siguen los trabajos sobre Smart mobs y cooperación
de Howard Rheingold, podrían interesarse por los sitios que etiqueta
(del.icio.us/tag/rheingold). Si alguien quiere saber lo que se dice sobre
Barcelona, puede gracias al tag Barcelona (del.icio.us/tag/barcelona),
encontrar sitios que no aparecen al inicio de la lista que da una consulta
con la misma palabra en Google.
Con todo esto, del.icio.us llena una de las funciones originales de los
blogs (bitácoras en línea), la de filtro. Es excelente para
enterarse de los temas de conversación en un momento determinado.
Para dar todo su potencial, una tecnología que usa las conexiones
sociales tiene que contar con muchos usuarios. Pero nadie sabe que pasará
si en vez de los casi 70,000 usuarios que tiene del.icio.us llegara a
tener mil veces más.
Hoy día la palabra Barcelona da millones de resultados en Google
y decenas en del.icio.us. La diferencia es fuente de utilidad. No es inconcebible
que con millones de etiquetas Barcelona, la función
pierda su interés.
Moda en ascenso
Lejos de limitarse a nuestros sitios favoritos, la moda de las tags está
ganando terreno en otras partes. Dos sitios de los cuales hemos hablado
recientemente en esta columna, permiten hacer lo mismo, Flickr.com con
las fotos y Furl.net con los artículos encontrados en línea
y que guardamos en memoria para consultarlos después.
Si las etiquetas permiten constituir redes o comunidades, ¿por
qué no construirlas directamente a partir de las tags? Esta apuesta
está al origen de 43things.com un sitio financiado por Amazon.com
que permite a los usuarios agruparse en función de sus objetivos
de vida.
Tagsurf.com, por su parte, se presenta como un nuevo tipo de tablero
de mensajes que usa etiquetas para ayudar a organizar los temas.
Cualquiera puede empezar una discusión poniendo la que quiera,
o participar en las que ya han sido lanzadas.
El interés por las etiquetas es tal que Technorati.com, uno de
los motores de búsqueda especializados en los blogs, ofrece ahora
la posibilidad de reagrupar las contribuciones con base en las etiquetas
de Flickr, de del.icio.us y de las categorías utilizadas en los
blogs.
Además de ser una moda de incierto futuro, el impacto de las tags
pudiera ser considerable en la medida en la cual es una forma radicalmente
nueva de concebir la clasificación de la información.
La idea según la cual el conocimiento tiene la forma de un
árbol es, tal vez, nuestro más antiguo conocimiento sobre
el conocimiento, escribe David Weinberger, autor del Cluetrain Manifesto
y analista conocido, en el último número especial de Release
1.0 la publicación de Esther Dyson. En su lugar, el tagging
crea pilas de hojas con la esperanza de que alguien encontrará
la manera de utilizarlas.
El reto es tan enorme como la incertidumbre, pero la motivación
radica en que contribuimos a, y nos beneficiamos de, el tagging
hecho por otros.

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