Washington
El Diario de Hoy
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El Senado parecía ayer a punto de aprobar una legislación
que hará más difícil borrar las cuentas médicas,
los cargos de las tarjetas de crédito y otras deudas en casos de
bancarrota, pese a los intentos de los demócratas por moderar su
efecto sobre los individuos afectados y restringir las prácticas
de la industria crediticia.
En una serie de votos que siguieron mayormente las líneas partidarias,
el Senado descartó varias enmiendas demócratas. Algunas
de ellas estaban dirigidas a modificar las prácticas de las tarjetas
de crédito, que han propugnado la legislación y son acusadas
por sus críticos de conceder crédito de manera irresponsable.
Otras propuestas demócratas trataban de incluir excepciones para
algunas categorías de ciudadanos en la nueva ley de bancarrota.
Los tribunales de bancarrota están llenos de casos de madres
solteras empujadas a la insolvencia por no recibir el pago de manutención
para sus hijos, dijo el senador demócrata Edward M. Kennedy,
autor de una enmienda acerca de los padres solteros. Sin embargo,
esta ley no hace sino apretar las tuercas, tratar de exprimirles unos
pocos dólares más para las compañías de tarjetas
de crédito.
Ambiciosa
La legislación, que superó el martes su mayor obstáculo
senatorial, constituiría la reforma más ambiciosa de las
leyes de bancarrota norteamericanas en un cuarto de siglo.
En febrero, el Congreso aprobó una ley que colocó la mayor
parte de las demandas colectivas en múltiples estados bajo la jurisdicción
de los tribunales federales, lo cual dificulta que los demandantes se
unan y obtengan compensaciones multimillonarias en tribunales estatales.(AP).

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