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Los datos
Hay detalles que reflejan la necesidad de renovar toda la flota
de vehículos policiales .
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Servicio
Once años
La patrulla más antigua que aún presta servicio es modelo
1994. El mantenimiento y reparaciones permiten que aún se pueda
usar de forma normal. |
Veterano
En el taller
Desde hace un año se encuentra un pick up en la zona de reparaciones.
Es modelo 1991 y difícilmente volverá a funcionar por
los daños que presenta. |
El esfuerzo
Deterioro
Por el trabajo diario, las patrullas sufren daños en llantas,
suspensión, dirección y en muchas ocasiones en piezas
fundamentales de los motores. |
Yanci
Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Definitivamente la PNC está en crisis de transporte en la zona
oriental. No hay vehículos suficientes para efectuar patrullajes
ni persecuciones. Hay más unidades en los talleres que en La Unión.
Las cifras de los que se destinan a labores de seguridad en San Miguel
es inferior a la que se encuentra en reparación o fuera de uso.
Son cuatro las patrullas consideradas parte de la chatarrera.
En el taller hay 40 en reparación, así como 25 motocicletas.
Las fallas van desde llantas en mal estado a problemas en los sistemas
de dirección, suspensión o daños en los motores.
Optimismo
Pese a la situación, el inspector Rigoberto García Calderón
dice que han logrado cumplir las metas y desarrollar un trabajo efectivo.
Rolando López, jefe de transporte del cuerpo de seguridad en la
zona, indica que diariamente hacen lo que pueden para reparar las
unidades.
López afirma que desde que reciben parte del fondo regional para
gastos de mantenimiento han mejorado considerablemente su acción.
Son entre 5 y 6 mil dólares los que se invierten cada mes en reparar
unidades que llegan de San Miguel, La Unión y las divisiones de
Antinarcóticos e Investigaciones.
Piensa que el desgaste de los vehículos es muy grande si se toma
en cuenta que trabajan 24 horas diarias.
La vida útil de los vehículos policiales es en promedio
de cinco años.
Con buenos cuidados pueden funcionar cinco más. Tratamos
de sacar las unidades lo más pronto posible para ayudar a la población
en cualquier emergencia, expresa, pero no es un esfuerzo sencillo.
La falta de un automotor tiene consecuencias serias para el trabajo de
seguridad pública.
San Miguel es dividido por la PNC en 21 sectores y el Sistema 911 cuenta
sólo con 11 vehículos.
Desde 1994, la flota no ha sido renovada. Su único apoyo son dos
unidades asignadas en 2001.
Las Patrullas de Intervención Policial usan 100 bicicletas y dos
autos, mientras los Patrulleros de Caminos tienen cinco unidades y los
Grupos de Tarea Antipandillas usan dos.
Los análisis hechos por la PNC en la región establecen que
para cubrir todo el sector requieren al menos de diez patrullas y siete
más destinadas a la supervisión.
Estas últimas podrían ser usadas también para cubrir
cualquier tipo de emergencia.
Los informantes detallan que en distintas ciudades de la zona oriental,
los comités de apoyo a la PNC aportan los fondos para reparaciones
menores.
Es una buena opción ya que los recursos con que se cuenta son limitados.
Los 69 vehículos que se encuentran en el taller serían suficientes
para cubrir todas las necesidades de seguridad en el departamento, consideran.
Pero hay optimismo. Coordinar el esfuerzo de todas las unidades les ha
permitido hasta la fecha cumplir con los planes de seguridad.
Con lo que tenemos, hemos logrado mantener adecuados niveles de
seguridad, dijo complacido un agente al señalar que hay dificultades
más graves, como la falta de denuncias.

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