 |
| Pelea. Zambrotta (der.), volante juventino, sostendrá
un interesante duelo con el inglés David Beckham, del Real
Madrid.Foto EDH / AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Juventus y Real Madrid, dos de los clubes más laureados del fútbol
mundial, jugarán hoy un partido de lujo, en el que está
en juego su ser o no ser europeo.
Un partido en el que el equipo eliminado no podrá evitar que se
hable de fracaso, pues la conquista de Europa es el gran objetivo para
ambos.
El Real Madrid parte con una ventaja de 1-0 obtenida en la ida. Un resultado
bueno, pero sin más, para un equipo que lleva en su ADN las debilidades
defensivas.
No se presenta como una misión fácil para los hombres de
Vanderlei Luxemburgo, que deberán aplicarse en varios puntos: concentración
y solidez defensiva, atención en las ayudas, control del balón
y ritmo en el centro del campo, además de la puesta en práctica
de su temido potencial ofensivo.
Todo esto y, además, intentar marcar un gol. Algo que teme mucho
Juventus por aquello del valor doble que pueden tener los tantos en campo
adversario en caso de empate final.
Sólo así, a menos que llegue la mano de la diosa fortuna,
se podrá cumplir el objetivo del Real Madrid de dejar en la cuneta
al Juventus de su ex técnico Fabio Capello y, de paso, vengarse
de la eliminación europea sufrida hace dos años.
Para el choque, Luxemburgo recupera a Zidane y Raúl, el cerebro
y el alma del equipo.
Seguirá ausente Michel Salgado, cuya baja será cubierta
por Raúl Bravo. Y eso es causa de preocupación, pues se
trata de un jugador zurdo que no está cómodo en el lateral
derecho y que se muestra muy cohibido al subir a la banda.
Capello tendrá las sabidas bajas en el centro del campo de Pavel
Nedved, aún no recuperado del involuntario choque de cabeza de
la ida con Bravo, y del suspendido Blasi.
Para sustituir a los ausentes cuenta con Tacchinardi en lugar de Blasi
y podría jugar la baza del falso tridente.
Capello sabe lo mucho que se juega Juventus y también él.
Una eliminación elevaría voces discrepantes sobre el discreto
fútbol que práctica su equipo, mientras que la clasificación
le devolvería la gloria.
El partido es de lujo y llenará un DellAlpi que sólo
ha completado su aforo en contadísimas ocasiones desde que fue
inaugurado en 1990.
 |
| Determinante. Michael Ballack, el cerebro del
Bayern. Foto EDH |
La visita llega a cuidar la ventaja
Bayern Múnich, Liverpool y PSV Eindhoven buscarán fuera de casa
avanzar a los cuartos de final de la Champions, pues les favorece el marcados
obtenido en la ida.
El Arsenal afrontará la difícil misión de remontar
el 3-1 de ventaja con el que el Bayern viaja a Londres; mientras, el Liverpool
defenderá esa misma ventaja en Leverkusen, donde quiere vengarse
de la eliminación de cuartos de final de 2002.
El Mónaco, finalista de 2004, recibe al PSV holandés, que
tiene una ventaja exigua de 1-0. Los monegascos querrán repetir
la hazaña del pasado año y apear a los holandeses con un
arsenal ofensivo que mete miedo a cualquiera.

|