 |
| Verdugo. Crespo grita con euforia. Con él
celebran el italiano Ambrosini y el holandés Stam.Foto
EDH / AP |
DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El argentino Hernán Crespo volvió a ser el autor de la victoria
del Milan por 1-0 sobre el Manchester United, que le sirvió al
equipo italiano para sellar su pasaporte a cuartos de final de la Liga
de Campeones de Europa.
Un espléndido cabezazo de Crespo desde el borde del área,
a pase del brasileño Cafú, puso el balón en la red
cuando el partido estaba en su fase más abierta, en los primeros
compases de la segunda mitad.
El equipo rossonero había derrotado en el partido de ida a los
diablos rojos, también por 1-0 y también con
gol de Crespo. El argentino fue despedido de San Siro como un auténtico
héroe.
No fue un partido trepidante, pero sirvió para demostrar que el
Milan es uno de los candidatos más firmes para alzarse este año
con la reina de las copas. Incluso con el Balón de Oro 2004, Andrei
Schevchenko, viendo el encuentro en las gradas, supo acorralar a su rival,
e incluso se quedó corto con el 1-0.
Sobresalieron por encima de sus compañeros el gigante Stam y el
fortísimo Gatusso. El italiano a pesar de su rudeza es capaz de
firmar jugadas de talento. Pocos minutos antes del final, hizo una incorporación
sensacional, se llevó a la rastra a tres defensas y el prodigio
acabó con una pared de Kaká y con un remate que se marchó
fuera por milímetros. También se destacaron Seedorf y Rui
Costa.
La primera parte fue más una partida de ajedrez que un partido
de fútbol. El entrenador del Manchester, Alex Ferguson, llevaba
las blancas y buscaba un ataque mandando sus alfiles (Cristiano Ronaldo,
especialmente) de lado a lado del campo. Su colega Carlo Ancelotti, con
las negras, resistía bien los embates y no dejaba que su adversario
dominase.
El Manchester acusó mucho el desgaste en la segunda parte. Ambos
entrenadores volvieron al tablero, hasta que Crespo puso de cabeza el
jaque mate. Entonces el Manchester se vino abajo.
En el conjunto inglés decepcionaron Ruud Van Nistelrooy y Wayne
Rooney. Además, Cristiano Ronaldo demostró una vez más
que su técnica y su velocidad no están acompañadas
por su capacidad para aguantar la presión de un partido difícil.
Auténtica paliza
En Lyon no hubo milagro, sino debacle: el campeón del fútbol
alemán, el Werder Bremen, se despidió de la Champions con
una humillante derrota por 7-2.
El conjunto francés, que ya había ganado a la ida por 3-0
en Alemania, ratificó su enorme superioridad con un aluvión
de goles.
Un triplete de Sylvain Wiltord (8, 55 y 64 minutos), un doblete de Mickael
Essien (17 y 30), y sendos goles de Florent Malouda (60)
y Jeremy Berthod (80, de penal) sellaron la goleada ante 40,000
espectadores.
El Werder Bremen fue una sombra, y apenas sí logró evitar
una caída todavía más abultada, gracias a los tantos
de Micoud (32) y Valerien Ismael (57, de penal).

|