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| Dificultad. Los ciudadanos deben saltar los separadores
para llegar al otro lado de la calle y evitar ser la próxima
víctima. Foto EDH / Javier Aparicio |
Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Carmen Piche o doña Chita como cariñosamente le conocían,
no volverá a dirigir los rezos de su comunidad.
Ayer, familiares y amigos enterraron su cuerpo en el cementerio de Ciudad
Delgado, luego que el sábado por la tarde, un microbús de
la ruta 38 la atropellara en el kilómetro seis de la carretera
Troncal del Norte. Ella murió al instante.
Según María Zaldaña, hija de la víctima, la
señora de 60 años se dirigía a la iglesia y esperaba
junto al borde de concreto para poder atravesarse la calle donde se ejecutan
trabajos de recarpeteo. Doña Chita no ha sido la única víctima.
Según el Viceministerio de Transporte, entre sábado y domingo,
ocho personas fueron arrolladas; una de ellas murió.
También falleció en un accidente con una rastra otra persona.
Según los habitantes, por el cierre de los carriles que de San
Salvador conducen a Apopa, la gente se cruza la estrecha vía de
doble circulación, donde los vehículos pasan a gran velocidad.
Para Ana María Landaverde, vecina de doña Chita, la solución
podría ser la colocación de túmulos o vibradores
provisionales que obliguen a los conductores a reducir la velocidad. También
le adjudica el problema a los motoristas que manejan irresponsablemente
e irrespetan a los transeúntes.
Si uno queda en medio de los dos carriles se lo pasan llevando porque
los motoristas vienen espantados (rápido) y no le ceden el paso
a uno, aseguró.
Salvador Piche, de 60 años, regresaba a su casa ubicada en el pasaje
Rosita, cuando un bus lo arrolló el sábado dejándolo
con serias lesiones.
Piche fue trasladado al hospital Rosales, donde ahora sus familiares esperan
su recuperación.
Además de las dos víctimas mortales, los residentes aseguran
que hay más personas atropelladas debido a lo dificultoso del tramo.
Lo que preocupa, dicen, es la decenas de escolares que deben cruzar la
carretera, y en ocasiones en puntos donde las pronunciadas curvas impiden
la visibilidad.
Algunos vecinos aseguraban que ayer al mediodía una estudiante
había sido atropellada. Sin embargo, no se confirmó el dato.
Sobre esta arteria circulan vehículos particulares, de transporte
público y privado, como rastras cañeras.
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| Riesgo. Los microbuses bajan a los usuarios lejos
de pasarelas. Foto EDH / Javier Aparicio |
Moverán los separadores
Doce estructuras ubicadas en la Troncal del Norte, justo por donde hacen
parada las rutas de buses, serán removidas por la División
de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC), según
informó el subdirector de Tránsito de esa institución,
César Valdemar Flores Murillo.
Sólo los moveremos un poco para dejar libre un espacio en
el que pasarán los peatones, manifestó.
Agregó que en esta semana se reunirán con los directores
de los centros educativos e iglesias de la zona, para buscar medidas que
disminuyan el riesgo para los transeúntes con el cambio de sentidos
en el tramo de 7 kilómetros.
Los trabajos en la arteria se realizan en cuatro tramos de manera simultánea
y finalizarán en agosto.
Para tomar en cuenta
Ante el número de lesionados y muertes en la Troncal del Norte, el
Fovial sugiere a la población:
- Tomar en cuenta que los carriles habilitados son de doble circulación.
- Las tareas de reconstrucción se realizan en 45 kilómetros
de la arteria.
- La velocidad ha sido restringida a 30 km/h.
- Hacer uso de las pasarelas y fijarse que no vienen carros en ambos sentidos.
- Si conduce, utilice las vías alternativas.
- Disminuya la rapidez para evitar que haya atropellos.

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