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“Aquí me quieren crucificar”

Jorge García desmiente su renuncia y pide paciencia

Publicada 8 de marzo 2005, El Diario de Hoy


William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Para Jorge “Chiqui” García, la bronca que lleva dentro es insoportable.

Ahora, a la mala campaña del Águila, la derrota en casa 3-0 contra el FAS, se sumaron los rumores de un medio escrito sobre su renuncia.

Evidenció su rabia golpeando insistentemente la mesa de reuniones de la junta directiva emplumada ante la presencia del presidente Alejandro González, quien lo ratificó en el cargo de técnico.

Considera imperdonable lo que han dicho y escrito de él y quiere que le entreguen la cabeza del delator.

Además, confesó que sufrió un derrame que le ha perjudicado el brazo y ojo izquierdo y que ha perdido un porcentaje de su visibilidad, mas aseguró que dará la vida, si es necesario, por el Águila.

¿Es cierto que renunció?
No. Eso es una mentira, te lo puede decir el presidente. Me molesta que se hayan metido con mi integridad. Me viven diciendo que soy una basura y que no sirvo para el Águila. Me quieren denigrar, como que me quisieran echar del país. Y de acá no me van a echar. Hay intereses creados.

¿Habló con alguien sobre una posible renuncia?

Yo soy un tipo que no hablo. Yo salí hasta esta mañana de mi casa, pasé dos días encerrado. Es verdad que el equipo no gana. Es la primera vez que vivo esto, pero a mí lo que me llena de orgullo es que los jugadores me llaman para decirme que me quede tranquilo. Ahora me llama todo el mundo para decirme que salió que renunciaba. Las mentiras salen chiquitas, así. Tengo 175 llamadas perdidas en mi teléfono.

¿Y cuando terminó el juego…?
Cuando terminó el partido agarré a todos los jugadores, los subí al bus y nadie habló. Ahora dicen que es la peor campaña de Águila en años, que hay problemas con los jugadores. Aquí no hay chambreríos. Esto lo voy a revertir y, cuando lo revierta, ¿qué van a decir? Aquí se cambiaron un montón de cosas, pero nadie tiene huevos de decirlas.

¿Cómo es eso?
Lo malo es que acá todos tienen un amigo. Un amigo periodista al que le dicen “tiralo”, pero no des nombre ni apellido. No pongo un jugador entre los 18 y me hacen 300 preguntas. ¿Por qué no le preguntan a Saúl Rivero por qué no ponía a Cajú? Parece que tanto daño le hice a un montón de gente. Si a mí me contrató el club. La comisión directiva me ha respetado. No le he hecho daño a nadie, por eso estoy tan dolido.

¿Qué le preocupa?

Es que hace dos años que me están siguiendo. Todo lo mío no sirve. Ahora Limeño es un fenómeno y yo cuando lo dirigí cagado de hambre, nadie dijo nada. En Balboa, nada… Incluso hay un gerente que todavía me debe dinero. ¿Qué es lo que quieren buscar? No ganamos, está bien. Pero yo tampoco estoy contento de haber perdido. ¿Cómo voy a estar contento? Lo único es que nos falta arrancar, pero lo vamos a hacer.

¿Quién cree que pudo filtrar esa falsa alarma de la renuncia?
Preguntale a los jugadores, porque dicen que fueron los futbolistas. Dicen que me despedí de los jugadores. Entonces quiero que ahora vengan y me den el nombre. El día que tenga que decir algo, primero lo voy a hablar con el presidente y no con los jugadores, porque ellos son igual que yo, empleados.

Entonces, ¿esta reunión no es para hablar de su continuidad?
No. Desde el día jueves ya habíamos planificado con el presidente Alejandro González que el lunes tendríamos una reunión, fuera cual fuera el resultado. Él sabe que yo hasta he tenido problemas de salud. Acá en el Águila no van a haber problemas como hubo en otros lugares. Es una nueva época. Han armado un hervidero porque esta es la peor campaña del equipo en torneos cortos, en largos, y porque yo soy el director técnico.

Partido clave. Jorge Wagner lucha contra Williams Reyes en el clásico. Foto EDH

Pero los partidos se perdieron…
Es una cosa anormal, perder cuatro partidos, encima de local. ¿Cuál es el problema? Están buscando agua abajo de las rocas, acá no la van a encontrar. Cinco minutos antes del partido me preguntan porqué había quedado Rudis Corrales afuera. Fue una orden mía. Punto y aparte.

¿Hay presión por los números? Están cerca del repechaje…

Yo agarré a Limeño y a Balboa en peor estado. A Limeño lo salvamos cinco fechas antes, sin plata y con dos millones de problemas. Después agarramos al Balboa, que en un solo campeonato había hecho 15 puntos y nosotros, en una sola vuelta, hicimos 14. Lo que pasa es que hay gente que está muy molesta porque yo llegué al Águila. A mí me contrataron, no fui a golpearle la puerta a nadie.

¿No hay peligro de descender?

Yo no pienso ni en repechaje ni en el descenso. Yo sólo pienso en ganar, ganar, ganar y ganar… Yo he sido un ganador toda mi vida y no voy a ser un perdedor acá. Lo que sucede es que no se han dado los resultados por equis causa. Pero los últimos dos partidos que hemos tenido a todos los jugadores no significa que todos serán titulares. Yo sé quién está en condiciones de jugar y quién no. Estoy con ellos todo el día.

¿Hay divisiones entre los jugadores?

El que quiera hacer divisiones, conmigo se va. Así de claro. Prefiero un equipo de mediocres que un equipo de figuras desunidas. Eso me lo enseñó Menotti. Por ahí en Águila están acostumbrados a que hay que traer nombres, nombres y nombres.

¿Ya recuperó a todos su jugadores?

Esta fue la primera vez que tuvimos a todos los futbolistas juntos durante una semana y media. Y se notó la diferencia. ¿Qué tal si nosotros ganamos? Nadie hubiera dicho nada. Perdimos y ese fue el resultado. Yo vi el cassette del partido y tuvimos seis mano a mano claros. Hay circunstancias que no me corresponden a mí, yo no pateo… Y faltando siete minutos nos hacen dos goles. Carranza estaba jugando en una pierna. Santos (Rivera) estuvo cuatro días enfermo y tuvo que ir a la banca. Pero al que no le gusta que se vaya.

Pero es más fácil quitar al técnico…
Claro, acá en Águila en dos años se fueron ocho técnicos. Que saquen las conclusiones que quieran, pero ahora se está trabajando y se están haciendo las cosas como se debe.

¿No se pone en la piel del aficionado?

Sí, esto es algo que tengo muy claro. Me da vergüenza ajena porque nunca en mi vida viví una situación como ésta. Porque nunca perdí, soy un ganador, le guste a quien le guste. Estoy bien embroncado porque aquí hay intereses creados.

¿De quién? ¿Por qué?
Que cada uno se ponga el poncho que se tenga que poner. ¿Quién sabe que este brazo (izquierdo) lo he tenido inutilizado y que no tengo la fuerza de antes? ¿Quién sabe que tuve un derrame en este ojo (izquierdo) y que he perdido parte de la visión? Tuve que comprarme lentes. Nadie sabe nada. Ellos (directivos) saben que yo me juego la vida. Ahora puedo decir “chau Alejandro” y me voy para el Amatillo y gano 6,000 dólares, pero no, acá se tienen que cambiar las cosas.

¿Qué cosas?
Acá no se dice todo… ¿Por qué no dicen que al Águila todos los referís lo matan? Si nosotros pegamos 10 patadas, 10 amonestados. Si ellos pegaron 700 patadas, un amonestado. Le pegaron 700 patadas a Fabio (Azevedo), hacían cola para pegarle.

¿Es culpa de los árbitros?

No, ¿sabés por qué no ganamos? Porque tenemos jugadores que no tienen personalidad . Yo tenía personalidad y por eso salí en Argentina tres veces campeón en Central y River. Yo fui grande en mi país, ya no soy más p... Me han agarrado de p... por ser un tipo respetuoso. Yo por ellos la vida me voy a jugar. Si mañana me dicen “Chiqui te tenés que ir” ni voy a cobrar, pero no soy un sinvergüenza.

¿Por qué lo dice?
Hoy Brizuela es un fenómeno, no mintamos… Si se llevaba a comer a La Pema a todos los periodistas, estaba desesperado, los llamaba por teléfono. Y yo para ir a Balboa tuve que pedir permiso en Limeño, porque tenía contrato. Eso es ética. A mí me está pasando algo que nunca me ocurrió a los 48 años, y no me ahuevo. Si me putean, que me puteen, pero ahora sí estoy bien caliente. A mí me quieren crucificar y, ¿qué he hecho yo? Yo sé dónde está el agujero, lo que pasa es que en vez de estar chupando con ellos estoy en mi casa.

Además del periodismo, parece molesto con algunos jugadores…
Ojalá haya un jugador que tenga los huevos para hablar de frente. Cuando yo habló con la gente siempre los miro a los ojos y hay jugadores que cuando les hablo no pueden levantar la vista porque les falta personalidad.

LAS FRASES DEL CHiQUI
“Me molesta que se hayan metido con mi integridad. Dicen que soy una basura, que no sirvo para el Águila. Me quieren denigrar, como que me quisieran echar del país.” “No pongo un jugador entre los 18 y me hacen 300 preguntas. ¿Por qué no le preguntan a Saúl Rivero por qué no ponía a Cajú?” “Prefiero un equipo de mediocres que uno de figuras desunidas. Eso me lo enseñó Menotti. Por ahí en Águila están acostumbrados a que hay que traer nombres, nombres y nombres”
“¿Por qué no dicen que al Águila todos los referís lo matan? Si nosotros pegamos 10 patadas, 10 amonestados. Si ellos pegan 700, un amonestado” “¿Sabés por qué no ganamos? Porque tenemos jugadores que no tienen personalidad. Yo tenía personalidad y por eso salí en Argentina tres veces campeón”. “Hoy Brizuela es un fenómeno. No mintamos... Si se llevaba a comer a La Pema a todos los periodistas, estaba desesperado, los llamaba por teléfono...”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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