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Robert
Bottome*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Caracas. (AIPE).- La revolución bolivariana ha sido de lo más
positiva para Fidel Castro. Cinco años después de que Castro
y el Presidente Hugo Chávez firmaron un acuerdo bilateral para
el suministro de combustible, esto le reporta a La Habana aproximadamente
1,200 millones de dólares anuales en ganancias, o 20 por cierto
del total de ingresos en divisas que percibe Cuba cada año.
Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) despacha oficialmente alrededor
de 80,000 barriles diarios de crudo y productos refinados de alto valor
a Cuba. Pero buena parte de esos embarques nunca llega a Cuba. En su lugar,
se colocan en mercados centroamericanos y caribeños por intermedio
de compañías comercializadoras de Panamá y Guatemala,
que actúan como corredoras de la empresa petrolera propiedad del
Estado cubano, Cupet.
El petróleo venezolano con destino a Cuba ya está vendido
incluso antes de que llegue a los terminales de embarque de PDVSA y las
ganancias van para La Habana.
Los corredores de Cupet que actúan en este negocio son International
Petroleum S.A. (Ipesco), la cual opera en la Zona de Puerto Libre de Colón
en Panamá, y la comercializadora francesa Trafigura, con sede en
Ciudad de Guatemala. El Departamento de Estado de EE.UU. ha prohibido
a Ipesco hacer negocios con empresas estadounidenses, así como
operar en territorio de ese país. No está claro si el Departamento
de Estado ha aplicado algún veto parecido a Trafigura.
Pero en beneficio para Fidel, desde 2003, Cuba tampoco ha efectuado ningún
pago por el petróleo crudo que compra con descuento a Venezuela,
según ex funcionarios de PDVSA y operadores petroleros internacionales.
Venezuela dejó de enviar facturas mensuales y La Habana dejó
de efectuar pagos, mientras, los embarques de petróleo de PDVSA
para Cuba aumentaron del volumen estipulado en el contrato original de
57,000 bpd a 80,000 bpd, aproximadamente.
Debido a eso, la deuda de Cuba por concepto de este negocio petrolero
con Venezuela rebasa actualmente los 2,500 millones de dólares
y continúa creciendo. Sin embargo, la deuda podría ser aún
mayor.
Las utilidades que el gobierno cubano obtiene por la venta de crudo venezolano
que básicamente está adquiriendo a cambio de nada
(porque Cuba probablemente nunca pagará su deuda a PDVSA)
le da a Castro una palanca política de la que no disfrutaba desde
que La Habana recibía 7,000 millones de dólares al año
de Moscú, hasta que la Unión Soviética colapsó
en 1989.
Por supuesto que lo que Castro recibe de Chávez no es completamente
gratis. El líder cubano paga por su petróleo
venezolano enviando miles de asesores cubanos a Venezuela. El 11 de abril
de 2002 había poco más de 7,000 ciudadanos cubanos en misiones
oficiales en Venezuela. En la actualidad la presencia oficial cubana en
Venezuela alcanza a más de 26,000 personas, según algunas
estimaciones.
Entre esos cubanos figuran médicos, odontólogos, maestros,
entrenadores deportivos, ingenieros y otros expertos que necesita
la revolución bolivariana.
La mayoría de esos cubanos probablemente es también personal
adiestrado en seguridad, inteligencia o militar. Se hallan en Venezuela
para ayudar a fortalecer las crecientes bases de la revolución
bolivariana y proteger la inversión de Castro en Venezuela. Probablemente
no sea coincidencia que la mayor parte de la misión cubana en Venezuela
se encuentre concentrada estratégicamente alrededor de instalaciones
clave, tales como refinerías de crudo y terminales de exportación,
puertos y aeropuertos, bases militares, instalaciones de servicios públicos
y de comunicaciones.
Si vuelve a estallar un conflicto político en Venezuela que amenace
la estabilidad del gobierno de Chávez, las fuerzas de seguridad
de Venezuela, con el apoyo de los cubanos, podrían proteger rápidamente
las instalaciones petroleras estratégicas y demás instalaciones
claves contra cualquier intento de sabotaje.
Pensamos que la presencia militar cubana en Venezuela aumentará
en los meses venideros de 2005 y en 2006, cuando comiencen a llegar los
primeros fusiles de asalto rusos AK-103 y AK-104, y los primeros de los
40 helicópteros de ataque MI, y que los instructores militares
cubanos que ya están profundamente involucrados en la creación
de una nueva doctrina nacional de seguridad para Venezuela, también
asesorarán a las fuerzas armadas en el uso del nuevo armamento
ruso.
* Director de VenEconomía. © www.aipenet.com

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