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Jesús
Corvera
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Los días de espera terminaron para
los alumnos del centro escolar Teniente Coronel Carlos Flores Benítez.
Ellos, por cuatro años, tuvieron que realizar sus jornadas educativas
en aulas provicionales de lámina. Pero desde ayer, ya cuentan con
un nuevo edificio.
La institución, en Santa María Ostuma, resultó afectada
por los terremotos de 2001.
Tanto maestros como estudiantes se vieron obligados a acomodarse en cinco
salones en el que era el patio de la escuela.
Debido a las condiciones, el aprendizaje y el rendimiento de los
escolares bajo considerablemente, dijo el subdirector de la escuela,
José Candelario López.
La institución que alberga aproximadamente 600 alumnos fue reparada
gracias al financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés), con
el apoyo del Ministerio de Educación. El proyecto pertenece al
programa de recuperación luego de los sismos.
El monto de la obra asciende a 608 mil 972 dólares con 65 centavos
y fue ejecutado por el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo
Social (FISDL).
Tully Cornick, subdirector de la entidad, dijo: Hoy nos sentimos
satisfechos, pues con la construcción de este centro escolar estamos
entregando y mejorando el acceso a la educación, de muchos niños
salvadoreños provenientes del municipio de Santa María Ostuma
y comunidades aledañas.
El funcionario enfatizó que a partir de ahora ellos podrán
realizar sus estudios en instalaciones adecuadas y bien equipadas, modernas
y resistentes a los sismos.
Los educandos estuvieron de acuerdo con él.

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