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Fondo común. Las madres hacen el pan con harina de esta
legumbre. El producto tiene buena aceptación en el mercado.
Foto: EDH
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Roberto
Díaz Zambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La riqueza nutritiva de la soya puede
saborearse en la horchata, pan, café y leche, entre otros productos.
Este potencial mantiene ocupadas a las mujeres de la cooperativa San Cayetano,
en El Rosario, cantón Llano La Laguna.
Ellas han aprendido con el programa Nutrición y Soya
a elaborar delicias que venden en la localidad o para consumo propio.
Blanca Salguero, presidenta de la directiva, explicó que recibieron
capacitación para conocer los beneficios que ofrece la planta.
Buenas
cosechas
- Disponen de 25 manzanas cada año para sembrar en el mes de
mayo y aprovechar la estación lluviosa.
- Mujeres y hombres se dedican a recogerla en los meses de agosto
y septiembre.
- Parte del cultivo lo negocian a través del programa Nutrición
y Soya.
- Una porción del producto lo dejan en la cooperativa; otra,
la comercian en las plazas.
- Con la base de soya elaboran pan dulce, francés y pasteles. |
Asistimos a un cursillo, donde aprendimos a elaborar
pan, café y leche de soya, porque es un alimento nutritivo y sano
para los niños. Todo lo que sabemos lo enseñamos a las demás,
dijo Salguero.
Las madres de familia cuentan con un molino y una tienda, donde ofrecen
hortalizas y granos que les permitan obtener dinero que luego invierten
en la compra de los ingredientes para elaborar el pan.
Elena Cortez, tesorera de la directiva, contó que para cocinar
una arroba de pan gastan cinco dólares en la compra de azúcar,
canela, sal y aceite, con lo que obtienen 150 pasteles que venden y les
queda una ganancia de cinco dólares por arroba.
Ganancias
El dinero lo destinamos al fondo común para ir aumentando
la producción, aseguró Cortez.
Las trabajadoras no pierden la esperanza de que el producto deje buenas
ganancias.
Así podrán modernizarse y adquirir un horno de gas, con
el que puedan mejorar el proceso de elaboración. Actualmente los
cocinan con leña.
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Nutritiva. Es un alimento de alta calidad en proteínas.
Foto: EDH
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Y es que el comité de mujeres está bien
organizado, pues, durante la semana, unas se encargan de trabajar en el
molino; mientras que otras se quedan en la tienda y el resto se ocupa
en la elaboración del pan.
Por el momento utilizan un horno de barro, donde introducen las cazuelas
de pan que en diez minutos sale cocido y oloroso.
Los panes de soya en las variedades de tortas, pasteles y francés
los trasladan a los mercados de Ahuachapán y San Salvador.
Otras porciones se colocan a secar para obtener hojuelas de soya
desgrasadas. Este es el material que constituye la base para las
tres categorías de productos: harinas, concentrados y aislados.
Milenaria planta que destila los nutrientes
Es la comida perfecta: contiene 30% de hidratos de carbono,18%
de aceite no saturado, 14% de humedad y 38% de proteína. Además
es la única legumbre que tiene los nueve aminoácidos esenciales
en la proporción correcta para la salud humana y es una fuente
de fósforo, potasio, vitaminas del grupo B y E, zinc, hierro y
antioxidantes.
Y es que los orientales saben de sus beneficios. Hace 5 mil años,
el emperador de la China, Shengnung, la describió como una planta
medicinal y alimenticia.
Sin embargo fue hasta 1800 que los estadounidenses la introdujeron en
su dieta, por lo que el producto ha sido modernizado tecnológicamente,
para atraer a los consumidores.
Actualmente este país produce el 50% de la cosecha mundial. Las
ventajas que ofrece son muchas, como la importancia que tiene en la dieta
de los niños, embarazadas y lactantes, su bajo precio y los campesinos
pueden cultivarla sin mayores problemas.
Su versatilidad en la preparación de platilllos es una solución
a la falta de proteína de buena calidad en la dieta de las personas
de escasos recursos.

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