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Eduardo Torres
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Los oferentes del homenaje y reconocimiento fueron Elías Antonio
Saca, Presidente Constitucional de la República, y los ex presidentes
Francisco Flores, período 1999-2004; Armando Calderón Sol,
período 1994-1999, y Alfredo Cristiani, período 1989-1994.
Inédito. Juntos todos para homenajear al ingeniero Guillermo Sol
Bang, Don Billy, como le llaman sus conocidos.
Uno a uno pasaron al pódium los ex presidentes de El Salvador,
para resaltar los principales rasgos del homenajeado y las más
importantes facetas de su vida. Luego le llegó el turno al Presidente
de la República, quien, una vez concluidas sus palabras, le impuso
la Orden Nacional José Matías Delgado.
Dos ideas principales permanecieron a través de la noche del jueves,
rica en anécdotas y en recuerdos, en la mente de quien esto escribe:
a) El tremendo capital político que con la elección de cuatro
presidentes de manera consecutiva tiene el proyecto político en
el Gobierno. Capital político que, desde mi punto de vista, traspasa
lo partidario y pasa a ser patrimonio de nación, por la continuidad
en el rumbo impregnado que nos ha permitido como país
importantes avances, a pesar de que es mucho lo que nos falta aún
por recorrer. b) La filosofía eminentemente empresarial del mencionado
proyecto y su gradual pero constante evolución, para efectos de
ubicación en el espectro político exclusivamente, hacia
el centro derecha.
Enfatizo lo de ubicación exclusivamente, porque, al final, qué
le importa a la gente, toda vez que se respeten las reglas de juego de
la democracia, cómo se etiqueten bajo la óptica dogmática
a sus respectivos gobiernos. Lo importante es si le resuelve o no, o intenta
de buena fe resolverle sus necesidades más apremiantes, sus problemas
más sentidos.
Era lógico que de forma rápida carburara el juego de imágenes
y asociaciones en el homenaje anteriormente mencionado, al ver subir,
uno por uno, al pódium a los tres ex presidentes.
Alfredo Cristiani se asocia a la paz y al ordenamiento económico;
Armando Calderón, a la reconstrucción y a la profundización
de la reforma económica: pensiones, telefonía y electricidad;
Francisco Flores, a la otra reconstrucción tras los devastadores
terremotos de 2001, y a un nuevo posicionamiento de El Salvador
ante la comunidad internacional, incluyendo la búsqueda del TLC
con Estados Unidos.
Vaya legado presidencial tiene ya el proyecto político en el Ejecutivo,
que sin mayores fluctuaciones de política como ha sido la
norma en nuestra América Latina, y a pesar de los profundos
problemas que como país tenemos, le permite ahora al Presidente
Saca concentrar su esfuerzo y su energía en la solución
de los problemas más sentidos de la gente. Y digo esto durante
la semana del anuncio del Plan Oportunidades, que incluye
Fosalud, Red Solidaria, Microcréditos para el Desarrollo y el Programa
Presidencial para Jóvenes. Todo un desafío por concretar.
Es ésta la razón por la que pienso que trasciende lo partidario
el capital político acumulado desde 1989, porque, al mirar hacia
atrás, retrospectivamente, vaya que ha venido cambiando el país
en ruta hacia la modernidady, en el balance final, pues es
obvio que ha sido para mejorar.
En cuanto a la filosofía eminentemente empresarial del proyecto
en el Ejecutivo y a su ubicación en el espectro político,
pues ha habido bastante claridad en que el rol del Gobierno es crear las
condiciones reglas claras, infraestructura para la actividad
económica, pero es el sector privado el generador de riqueza. Para
decirlo en otras palabras, ha sido, pues, esencial la gran alianza filosófica
de dos de tres de las fuerzas más importantes de cualquier país.
El Salvador, sin embargo, requiere que sean tres de tres las fuerzas que
manejen objetivos de nación.
Quien esto escribe pertenece a la generación que, por razones de
edad, le impactó tremendamente la guerra; en el proyecto empresarial
de su vida y al haber hecho servicio público en el pasado, le permitió
vivir con intensidad, al igual que los demás asistentes, la noche
del jueves. Inédito. Merecido el reconocimiento al amigo
y patriota, como decía en la tarjeta de invitación,
girada por el Presidente de la República y los tres ex mandatarios.
Pensé, a la vez, que al recordar todos de dónde venimos
como país, que El Salvador puede más, quiere más.
¡Ojalá entre todos lo logremos!
*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista
de El Diario de Hoy.

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