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Comentario de la semana
Capital político y legados presidenciales

Merecido el reconocimiento al “amigo y patriota”, como decía en la tarjeta de invitación, girada por el Presidente de la República y los tres ex mandatarios

Publicada 5 de marzo 2005, El Diario de Hoy


Eduardo Torres
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Los oferentes del homenaje y reconocimiento fueron Elías Antonio Saca, Presidente Constitucional de la República, y los ex presidentes Francisco Flores, período 1999-2004; Armando Calderón Sol, período 1994-1999, y Alfredo Cristiani, período 1989-1994. Inédito. Juntos todos para homenajear al ingeniero Guillermo Sol Bang, “Don Billy”, como le llaman sus conocidos.

Uno a uno pasaron al pódium los ex presidentes de El Salvador, para resaltar los principales rasgos del homenajeado y las más importantes facetas de su vida. Luego le llegó el turno al Presidente de la República, quien, una vez concluidas sus palabras, le impuso la Orden Nacional José Matías Delgado.

Dos ideas principales permanecieron a través de la noche del jueves, rica en anécdotas y en recuerdos, en la mente de quien esto escribe: a) El tremendo capital político que con la elección de cuatro presidentes de manera consecutiva tiene el proyecto político en el Gobierno. Capital político que, desde mi punto de vista, traspasa lo partidario y pasa a ser patrimonio de nación, por la continuidad en el rumbo impregnado que nos ha permitido —como país— importantes avances, a pesar de que es mucho lo que nos falta aún por recorrer. b) La filosofía eminentemente empresarial del mencionado proyecto y su gradual pero constante evolución, para efectos de ubicación en el espectro político exclusivamente, hacia el “centro derecha”.

Enfatizo lo de ubicación exclusivamente, porque, al final, qué le importa a la gente, toda vez que se respeten las reglas de juego de la democracia, cómo se etiqueten bajo la óptica dogmática a sus respectivos gobiernos. Lo importante es si le resuelve o no, o intenta de buena fe resolverle sus necesidades más apremiantes, sus problemas más sentidos.
Era lógico que de forma rápida carburara el juego de imágenes y asociaciones en el homenaje anteriormente mencionado, al ver subir, uno por uno, al pódium a los tres ex presidentes.

Alfredo Cristiani se asocia a la paz y al ordenamiento económico; Armando Calderón, a la reconstrucción y a la profundización de la reforma económica: pensiones, telefonía y electricidad; Francisco Flores, a la otra reconstrucción —tras los devastadores terremotos de 2001—, y a un nuevo posicionamiento de El Salvador ante la comunidad internacional, incluyendo la búsqueda del TLC con Estados Unidos.

Vaya legado presidencial tiene ya el proyecto político en el Ejecutivo, que sin mayores fluctuaciones de política —como ha sido la norma en nuestra América Latina—, y a pesar de los profundos problemas que como país tenemos, le permite ahora al Presidente Saca concentrar su esfuerzo y su energía en la solución de los problemas más sentidos de la gente. Y digo esto durante la semana del anuncio del Plan “Oportunidades”, que incluye Fosalud, Red Solidaria, Microcréditos para el Desarrollo y el Programa Presidencial para Jóvenes. Todo un desafío por concretar.

Es ésta la razón por la que pienso que trasciende lo partidario el capital político acumulado desde 1989, porque, al mirar hacia atrás, retrospectivamente, vaya que ha venido cambiando el país –en ruta hacia la modernidad—y, en el balance final, pues es obvio que ha sido para mejorar.

En cuanto a la filosofía eminentemente empresarial del proyecto en el Ejecutivo y a su ubicación en el espectro político, pues ha habido bastante claridad en que el rol del Gobierno es crear las condiciones —reglas claras, infraestructura— para la actividad económica, pero es el sector privado el generador de riqueza. Para decirlo en otras palabras, ha sido, pues, esencial la gran alianza filosófica de dos de tres de las fuerzas más importantes de cualquier país. El Salvador, sin embargo, requiere que sean tres de tres las fuerzas que manejen objetivos de nación.

Quien esto escribe pertenece a la generación que, por razones de edad, le impactó tremendamente la guerra; en el proyecto empresarial de su vida y al haber hecho servicio público en el pasado, le permitió vivir con intensidad, al igual que los demás asistentes, la noche del jueves. Inédito. Merecido el reconocimiento al “amigo y patriota”, como decía en la tarjeta de invitación, girada por el Presidente de la República y los tres ex mandatarios.

Pensé, a la vez, que al recordar todos de dónde venimos como país, que El Salvador puede más, quiere más. ¡Ojalá entre todos lo logremos!
*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

 

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