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| Francisco E. Berganza.Foto
EDH |
Eduardo López
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Francisco Edgardo Berganza Hernández se libró de ir a la
cárcel, pero no podrá conducir ningún vehículo
ni solicitar la licencia de conducir o ingerir bebidas alcohólicas,
y enseñará inglés a los niños del Hospital
Bloom durante un año.
Berganza, de 19 años, admitió ayer que estuvo a punto de
embestir el auto del presidente Antonio Saca y su comitiva, el pasado
23 de febrero, por conducir a alta velocidad.
El Juzgado 9º de Paz le impuso las mencionadas reglas de conducta en consideración
a que admitió la culpa por conducción temeraria, que tiene
una pena de tres años de prisión.
Osmín Ángel Pineda, abogado del Departamento Jurídico
del Estado Mayor, afirmó que Berganza conducía borracho
al momento del incidente, pero el juez, la fiscal y el defensor del muchacho
dijeron que no se pudo comprobar esa condición.
Un tribunal de vigilancia penitenciaria verificará que Berganza
cumpla con las medidas indicadas por el juez, pero si no lo hace, corre
el riesgo de ir a un penal.
Pineda indicó que se ha hecho justicia, porque se corrige la conducta
del chico sin necesidad de enviarlo a la cárcel.
Berganza, tuvo que pedir disculpas al presidente Saca y a otras once personas
que le acompañaban, entre funcionarios y guardaespaldas.
Esto denota, que la administración de justicia está
siendo aplicada como debe ser, dijo Martín Morales, defensor
del joven.
El Viceministerio de Transporte tendrá que aplicar la multa y las
sanciones administrativas que corresponda al conductor, quien declaró
haber pasado por una muy mala experiencia.

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