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Aniversario. Ronaldo y Owen felicitan a Roberto Carlos tras el
gol de éste. El defensa celebró ayer 300 partidos
en la Liga. Foto EDH/AP
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EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Un triunfo práctico y balsámico del Real Madrid sobre el
Betis (3-1) reengancha en la lucha por el título de Liga al equipo
de Vanderlei Luxemburgo, que cortó su racha de dos derrotas consecutivas
para comenzar con confianza una semana clave, en la que se juega toda
la temporada.
Ganar. Era la única consigna del vestuario madridista. Por encima
del juego, que volvió a sembrar dudas en el Bernabéu, los
tres puntos ante el Betis se antojaban decisivos en la semana de
la vida para el madridismo, antes de encarar con fuerza dos visitas
trascendentales a Valencia y a Turín.
La imagen asfixiada, en Riazor, con un Real Madrid sin tiempo de recuperación
era de obligada corrección ante un Betis que, liderado por Joaquín,
asomaba por el Bernabéu con la intención de presentar sus
credenciales a los puestos que dan acceso a la Champions.
La motivación de Joaquín, cada día más cerca
de vestir de blanco, pudo helar, aún más, la noche madrileña.
Dos minutos eléctricos le terminaron dejando cara a cara con Iker
Casillas, tras sentar a tres rivales, para terminar pecando de exceso
de confianza y picar el balón, en vez de conectar un potente disparo.
Como siempre
Del inicio abierto del partido salió beneficiado el Madrid. Solari
enseñaba a Beckham cómo debe actuar un extremo y, pegado
a la cal, servía un pase que Michael Owen hacía oro, tras
revolverse con picardía.
El Real Madrid disfrutó de unos minutos de comodidad, con llegadas
de Solari y Owen, pero con el rival relajado en la presión, comenzó
a mostrar sus carencias en la construcción.
Así, aparecía Casillas, siempre salvador, con dos intervenciones
magníficas a disparos del brasileño Edú y Benjamín,
que daban paso a lo que parecía la sentencia. Un libre indirecto
sirvió a Roberto Carlos para celebrar su particular aniversario,
300 partidos en Primera, con uno de sus cañonazos imparables.
Comenzaba la segunda parte y la reacción del Betis era más
que dudosa. El Madrid pensó en reservar fuerzas y sólo ahí,
con lesión incluida de Iker, se metió en el juego el equipo
verdiblanco con un bello tanto de Edú.
Fue un espejismo. En dos minutos el encuentro se finiquitó con
un testarazo de Helguera. El Betis lo intentó sin éxito,
Ronaldo pudo ampliar la cuenta y Luxemburgo terminó encontrando
una fórmula que arreglaría sus problemas. La entrada de
Guti devolvió a Beckham a su puesto, a Figo a la izquierda y el
Madrid volvió a jugar con criterio el día que se reengancha
a la Liga y reduce la diferencia con el Barça a seis puntos. Aún
hay Liga.
Mientras, Sevilla y Valencia libraron uno de los mejores encuentros de
la jornada. Empataron a dos, pero los locales después de enjugar
la desventaja desperdiciaron un penalti cinco minutos antes del final.
Jesuli y Baptista anotaron por Sevilla. Navarro y Aimar, por el Valencia.

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